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Fugata Tango
O el tango vivo y caminando junto a nosotros
Leo Flamia
El sábado 18 de noviembre en La Colmena terminó el ciclo de presentaciones en vivo de este año de Fugata Tango. Esta es una agrupación musical que hace sentir que el tango está vivo, dirigida por el Maestro Juan Schellemberg y con músicos que promedian los 20 años, hacen una lectura moderna del tango, con composiciones de Schellemberg que apuestan a conmover, con melodías trabajadas para romper en medio de la introducción y ser como un golpe en el mentón, como dice el propio Schellemberg más adelante.
Estos temas de Fugata Tango nos hacen sentir que el tango no es una pieza de museo, porque hay tangos nuevos, porque hay jóvenes de 20 años que disfrutan de expresarse con este género que es, seguramente, el más fiel representante de la música ciudadana de esta parte del mundo. Representante del cosmopolitismo semimarginal de principios de siglo, que evolucionó y cristalizó en treinta o cuarenta años para convertirse en la banda sonora de los cuentos de Arlt y de Onetti, de Montevideo y de Buenos Aires, formando parte de nuestra sensibilidad, porque es nuestra música.
“Sin Tregua”, se llama el disco que editara Perro Andaluz este año, una colección de esto que decimos, nuevas composiciones junto a clásicos, llevados al sonido de Fugata Tango. Antes de la presentación en La Colmena tuvimos una charla con Juan Schellemberg y con dos de los músicos del grupo, en la cual, además de contarnos varias cosas sobre la percepción del tango desde el lugar que a ellos les interesa, aprendimos unas cuantas cosas.
Leyendo sobre tu formación musical tenés estudios con docentes que vienen de la música popular, si bien el Choncho Lazaroff tenía una formación en música clásica bastante importante y Ruben Olivera también...
Schellemberg: Klisich también...
De todas formas ellos provienen de la música popular. Y tuviste otros docentes como Luis Batlle Ibáñez que provienen específicamente de la música clásica. Entonces, por tus estudios, no se decanta que el tango venga porque te formaste musicalmente en él. Quería comenzar por ahí ¿Por qué el tango? ¿En qué momento te llega el tango y elegís eso como manera de manifestarte musicalmente?
Schellemberg: Son varias cosas ¿no?, no es sólo por un tema de estudios que uno llega a determinada cosa, pero el tango es una región artística donde vos podés mezclar todas esas cosas, podés mezclar lo que estudiaste de música popular con lo que estudiaste de música académica, por llamarlo de alguna manera... Viste que las definiciones también... lo de la música popular implica que la otra es impopular, lo de la música culta implica que la otra es inculta... es muy relativo. Hay toda una región fronteriza entre varios lenguajes. ¿Por qué el tango en este caso? Porque es lo que me hace vibrar más, es sencillo, a mí me gustan muchos estilos de música, pero en el caso del tango tenés una cuestión de identidad personal. No es un tema que yo considere ideológicamente de identidad, que hay que hacer determinada cosa, simplemente se decantó con el tiempo. Hay un tema de sensibilidad que me llevó a eso y el hecho de que es de las pocas músicas que se manejan dentro del ámbito, para llamarlo de alguna manera, de la música popular donde vos podés hacer música instrumental. Donde podés hacer temas de seis minutos, en donde no estás tan atado a la industria del entretenimiento. Y es un género que no tiene esa explosión que puede tener el pop ¿no? Pero tiene una perdurabilidad mucho mayor. Ya sabés que es un género que es clásico, que tiene antecedentes, que tiene un devenir, que puede tener, no implica que siempre lo tenga, una rigurosidad artística muy grande. Que si vos tratás de meter a la industria del arte esa rigurosidad artística lo más probable es que te digan, como a mi me dijeron en alguna ocasión, “pensá con la cabeza y no con el corazón” o “pensá con el bolsillo...” (se sonríe) ¿no? Entonces yo encontré en el tango eso, que es una región donde me puedo expresar, que tiene que ver con lo que soy yo, con lo que es la cultura en la que vivo, con lo que es la ciudad en la que vivo, y además que es algo donde yo no voy a ir desde atrás ni a los europeos, ni a los yanquis... descubrí que yo toco mucho mejor que todos ellos el tango. Pero no es el único tipo de música que a mí me gusta. A mí la música de Tom Jobim o Chico Buarque me encanta, me parece de lo más grande que se ha hecho. Pero, los que la hacen bien son ellos (risas)
Los otros integrantes de Fugata Tango que estaban presentes durante la nota eran Leonel, el bandoneonista de 21 años de edad, y Diego, uno de los dos violinistas, de 20. Sobre el interés que sienten estos dos jovencísimos músicos sobre el tango nos cuentan.
Leonel: Vengo de la ciudad de Florida, mi padre es bandoneonista, toca el bandoneón hace 30 años, entonces como que nací con eso ¿no? Como que venía de muy chico. Y bueno, el tango es lo que más se dio en mi casa. Todas las mañanas mi padre prende la radio, hasta el día de hoy, para escuchar tango, y otras cosas también, pero el tango es lo que más se escucha. Y después vine a estudiar a Montevideo, conocí a Juan en la Escuela Municipal de Música y me propuso integrar la Fugata, y aquí estoy.
Diego 20 años: En mi caso soy el único músico de la familia, y también, mi padre escucha tango todas las mañanas, me entró por ese lado. También toco en otra orquesta de tango en la Escuela Municipal, ahí conocí a Juan y pasé a tocar en Fugata también.
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En el disco hay dos temas de Piazzolla, que también tuvo el problema, en su momento, de tener que elegir entre música clásica o tango. Más allá de las versiones, parece haber una influencia de Piazzolla en las composiciones tuyas, en como están armados los temas, con fugas, contrapuntos, los instrumentos manejándose de forma independiente, relacionados entre sí pero no sonando juntos todo el tiempo.
Diego: Claro, no es el tango cuadrado, es un tango que es muy “aéreo”.
Y muy piazzolliano, no sé si antes de Piazzolla se hacían esas cosas.
Schellemberg: Yo creo que hay un antes y un después de Piazzolla. No es el único caso en que vos ves algún tipo de contrapunto, siempre se manejó el tango con un cierto nivel de melodía y contramelodía, como se le decía en el tango. Y tiene giros del romanticismo que no los inventó Piazzolla. En Troilo lo escuchás antes, lo escuchás en Julio De Caro.
Hay algunas partes del piano que suenan “romanticistas”…
Schellemberg: Si, y de los violinistas. Pero no hay que olvidarse que el tango se formó como una fusión de músicas. De músicas afro en una parte, muy emparentadas con la habanera, la milonga está muy emparentada con la habanera. Con músicas rurales. Y con gente que venía de otros lados, emigrantes italianos, alemanes, judíos y españoles que llegaron en los barcos a fines del siglo XIX. Entonces eso, en el puerto de Montevideo y en el puerto de Buenos Aires, donde se juntó toda esa gente, formó el tango. Es inevitable que vos escuches cosas hasta centroeuropeas. Pero también hay cosas que vienen de la milonga rural. El tema es desde qué lugar vos abordás la composición y la orquestación, y para qué. En el caso de lo que hacía Piazzolla o de lo que hacía Julián Plaza, lo abordaron desde un lugar que era puramente artístico. Y en la orquesta de Troilo, por ejemplo, estaban preocupados de si la gente iba a bailar o no iba a bailar con su música. Es más, Troilo le rebotaba arreglos a Piazzolla, en la época en que Piazzolla le escribía arreglos, porque decía “nooo, esto no lo baila nadie”. Había una preocupación de baile que yo te digo, no es ni mejor ni peor, es distinta. En el caso de Piazzolla, él decía “yo toco en un teatro” “no me hagan tocar afuera, no me hagan tocar para bailarines, no me interesa que bailen”. Nosotros, por ejemplo, integramos bailarines en el espectáculo, a mí sí me interesa que bailen, pero no a costa de la propuesta artística. O sea, si te complica que entre en fuga el bandoneón conmigo... no lo bailes. Yo creo que si vos sos un buen bailarín de tango, justamente aprovechás todas esas cosas para disfrutarlas, porque bailar una música que es todo el tiempo pum pum pum, como un martillazo en la cabeza permanente... Pero sabés que creo que Piazzolla no optó por una cosa o por la otra, logró juntarlas, yo creo que logró juntarlas. En algunos casos se fue más para un lado y en otros casos más para otro. Probablemente sus mayores éxitos hayan sido con formato canción, o con formato instrumental tanguero, y no el concierto para bandoneón y orquesta que escribió. Pero uno como compositor tiene que moverse con ciertas libertades. Yo en este momento estoy componiendo una especie de Concierto para guitarra, bandoneón, piano y orquesta, y no me voy a manejar con preconceptos, ni siquiera de si nosotros lo podremos tocar. En Fugata yo no tengo un guitarrista, pero me pidió un amigo brasilero, concertista de guitarra, que le escribiera una obra para estrenarla él, yo me puse a escribir y dije “no, le meto bandoneón también, y le meto piano y algún día lo tocaremos” Invitaré algún amigo guitarrista acá o lo invitaré a él mismo para que venga. En la creación tenés que manejarte con libertad, sino empezás a acotarte y terminás repitiendo lo mismo que te pide la industria que hagas.
Me resulta interesante la manera en que arreglaron los temas cantados. La voz está utilizada de forma distinta a como uno se ha acostumbrado a escuchar cantar tango últimamente. Es bien melódica y cumple un rol musical, no es tan recitada y no es tan grave. Gabriela Morgare fundamentalmente canta, no recita, canta.
Schellemberg: No es Adriana Varela, hablando claro.
Claro, y existe un prejuicio que se manifiesta cuando ponés el disco y te dicen “no tiene voz para el tango”
Schellemberg: ¿Y que es la voz para el tango?
Justamente a eso iba, hay un molde de tango que tiene cierto éxito, y ustedes tampoco se manejan, por ejemplo en ese caso, siguiendo ese molde.
Schellemberg: Yo creo que todas las propuestas son legítimas, es un tema de la sensibilidad de cada uno. Yo si quiero poner a un hombre a cantar un tango pongo a un hombre, si quiero poner una mujer pongo a una mujer. A mi me gusta Elis Regina como cantante, me gusta Joni Mitchell como cantante... Gal Costa me gusta como cantante. Entonces no iba a poner evidentemente una cantante muy arrabalera, porque además no tiene que ver con la propuesta que hago yo. La propuesta global de Fugata Tango va por otro lado, y a mí me molestan esos estereotipos. Me molestan desde todo punto de vista, me molestan en la danza, en el canto, en la manera de tocar... Yo no le pido a nadie que haga las cosas de determinada manera, o que deje de hacerlas, pero tampoco quiero que me digan a mí cómo tengo que hacer o cómo tengo que dejar de hacer las cosas. A mí Gabriela me parece que es, no sé si la mejor cantante de tango que hay acá, pero es la cantante de tango que Fugata necesita. Es la cantante de tangos que puede cantar como yo quiero que sean cantados esos temas, desde el lugar que yo quiero que sean cantados, desde la sutileza, desde la feminidad, desde la afinación... Yo creo que no hace falta cantar ni como un cantante lírico, no le hacés ningún favor al tango cantándolo como un cantante lírico, no hay porqué repetir los viejos moldes, que además hay que ver cuáles son. Porque no es lo mismo la Tana Rinaldi que Adriana Varela, ni son lo mismo que Tita Merello cantando. Y por allá en el 30 habían unas cantantes de tango que cantaban por allá arriba. El tema de la voz grave en las mujeres es bastante reciente y responde a veces en el caso de esto que vos hablás, de cantar recitado a la última época del polaco Goyeneche, cuando el Polaco ya no podía cantar, entonces recurría a la expresividad, que le sobraba. Como pasa con el Sabalero. Que vos decís “es maravilloso el Sabalero” aunque ya no tenga garganta. Porque no es sólo lo que dice, es cómo dice y es la energía que trasmite. El Sabalero es un tipo que te mira cuando estás tocando y te envuelve inmediatamente, te envuelve la energía y el carisma que tiene. Entonces un tipo así puede decir, o un tipo como Serrat, pero tiene un porqué. Ahora poner eso como modelo y ponerme yo a cantar como canta Serrat ahora, en ves de tratar de cantar como cantaba en el 68 o en el 70 no tiene mucho sentido.
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Pasa con Sabina también, que antes cantaba y ahora no
Schellemberg: Y es una lástima que no puedan cantar, pero son accidentes que ocurren. En el caso del Polaco puede ser que el tipo haya potenciado al máximo la expresividad en esos últimos tiempos, pero fue un cantor de aquellos… Y estamos hablando de su época de los 70 años, después de 50 años cantando, entonces, quedarse con el último momento, y hacer en realidad de la decadencia y de la desgracia del tipo... porque todos sabemos por qué el Polaco estaba así en la última época. El ambiente de tango es bravo a ese nivel, no es el Polaco el único que ha sido destruido. Entonces no hay que hacer íconos de esas épocas, hay que buscar lo mejor que dio el tipo en su vida, y después buscar cada uno su perfil propio, que no es fácil… En un caso como el mío, yo sé que lo primero que salta es la comparación con Piazzolla, yo lo tengo clarísimo, y no lo voy a negar, creo que en mis composiciones hay otras cosas además. Lo que tengo claro es que Piazzolla cambió la historia, yo no estoy cambiando la historia, o por lo menos por ahora no. Hay tipos como Jobim, como Piazzolla, como Gershwin, que cambiaron la historia, o como Debussy... cambiaron la manera de componer, directamente… Esos son los hipergenios y por algo tienen el reconocimiento también a nivel de todas las capas de la música. Para mí que gente hoy en día te hable de que no reconoce a Piazzolla como tango... es grave, y pasa, pero es grave.
Bien, Fugata tango tiene dos años ¿Desde que empiezan a tocar tienen la idea ya de grabar? Más que nada lo que me interesa es que cuenten como fue el proceso de llegar al disco, de componer y grabar.
Schellemberg: Empezó simplemente grabando algún tema como demo, como hacen todas las bandas de rock o de lo que sea, y llegó un momento en que teníamos 6 temas grabados, o 5, una cosa así, y dije “ che que poco que falta para tener un disco” Entonces presenté el proyecto a FONAM y obtuvimos un fondo para terminar de grabar el disco, y lo terminamos. Pero en realidad hay 5 temas que ya estaban grabados. Nosotros pensábamos completar, a decir verdad, la grabación en la Sala Zitarrosa en vivo. Esa grabación está buena, pero está con ruidos, y con ruidos que son insalvables. Siempre hay algo en cada tema que dice que no podés usar esta toma. Entonces decidimos terminar la grabación en el estudio utilizando los fondos del FONAM. Cuando convoqué a la gente, al primero que convoqué fue a Leonel, básicamente era para tocar entre nosotros. Para mí el arte se hace así, por las ganas de hacer arte en primera instancia, segunda instancia es “bueno, ahora se armó el cuadro cuando entraron Cacho Drafta y Fernando Sánchez”, se armó y dijimos “bueno, vamos a tocar en vivo, vamos a tocar frente a la gente”. Y después el paso siguiente fue “vamos a grabar, ya que estamos” Y después dijimos: “vamos a presentar el disco”.Las cosas tienen que tener un devenir. Yo no creo que vos puedas empezar a hacer música o a hacer pintura, o teatro, pensando ni en la repercusión económica, ni en la respuesta del público. Tenés que hacerlo porque tenés la necesidad de hacerlo, para mí es así. Que después busques hacer dinero, no está mal. Que los artistas tenemos que cobrar, sí, tenemos que cobrar. Tenemos que poder trabajar de lo que hacemos para dedicarnos a lo que hacemos. Y que en Uruguay hay muchas cosas que tienen que cambiar con respecto a esa mentalidad también. El Uruguay es un país muy jodido para hacer arte. Acá siguen esperando que los artistas seamos militantes de la cultura, y no es así, somos trabajadores como cualquier trabajador, simplemente somos muy vocacionales y amamos lo que hacemos. Tenemos el privilegio de trabajar en algo que nos gusta mucho. Pero pasan esas cosas ¿no? Fue un devenir y que llegó hasta este momento. Incluso hubo cambios en la banda, se fueron Cacho el violinista y Germán el contrabajista, entró Diego que es violinista y entró Betina, ahora es un quinteto, Betina es violinista, también jovencita, y Alfonso Santini es el contrabajo. El tema es seguir adelante y seguir proponiendo.
Uno tiene la impresión de que la mayoría de la gente no está educada para escuchar música, lo que escucha es una melodía, que es la voz generalmente, de alguien que canta, y lo que está abajo a lo que pocas veces le presta atención. Y ustedes hacen música en donde es importante captar la atención del escucha para disfrutarla realmente. Hay montones de arreglos que si no les prestás atención no se van a escuchar, y a su vez no sé qué circuito hay en Montevideo en este momento como para que puedan tocar y el público sepa “bueno, voy a este lugar porque este tipo de músicos van a tocar a este lugar” ¿cómo manejan eso? Me imagino que armar una fecha para ustedes es en cada caso una fecha especial por no haber un lugar donde ustedes digan reservamos fecha, vamos y tocamos y ya está.
Schellemberg: Yo creo que un poco La Colmena ha sido y viene siendo el lugar donde el marco es el más adecuado. Implica de todas formas un esfuerzo muy grande organizar algo acá. La Zitarrosa es otra sala que tiene la infraestructura. No hay un lugar específico como el Café Tortoni en Buenos Aires donde vos puedas ir. Acá los boliches de tango son boliches, o sea, se hace parrillada. Con todo el respeto lo digo, pero se hace parrillada y además, como hay temas de costos, nunca se banca más de un músico y los cantores que vayan y canten y acompaña fulano y acompaña el otro y... vinteneás, con eso vinteneás, eso no forma un circuito cultural. Uruguay no se dio cuenta todavía de que puede tener turismo cultural. De que puede tener un circuito cultural, interno y externo. No se dio cuenta la gente, no es un tema sólo del gobierno, son temas sociales. Son las sociedades las que se tienen que dar cuenta, es la gente la que tiene que darse cuenta de ese tipo de cosas, que vos podés generar un montón de movimiento económico con la cultura también. Que el arte y la cultura no son entretenimiento, yo lo vuelvo a decir. El arte no tiene como función divertir a la gente, tiene como función movilizar, puede ser hacia la alegría, puede ser hacia la tristeza, puede ser hacia el rechazo, pero la función del arte no es entretener. Entonces, en tanto es una escala chica el país se hace difícil. Yo no creo que haya más conciencia en Brasil o en Argentina, creo que capaz que hay menos conciencia, simplemente que como son países mucho más grandes, con mucho más población, si hay un grupito de gente que sí tiene conciencia ya es un montón de gente. Acá yo creo que hay gente que gusta del tango, a la que le gusta lo que nosotros hacemos, creo que hay gente joven a la que le gusta, y creo que viven la música desde otro lugar, no manejándose como la barra de tangueros, y que disfrutan de la música independientemente de que sea tango o de que sea chacarera. Como yo puedo disfrutar de lo que hace el trío Vitale-Baraj-González. No es necesariamente tango, pero me encanta lo que hacen. Entonces es complicado, pero creo que hay que trabajarlo.
Yo apuesto a que las melodías sean contundentes, a pesar de eso que vos me marcabas que es cierto, que la gente tiene que poder escuchar el arreglo, bueno, pero vos le tenés que dar el gancho también. En mis tangos la melodía tiene un rol emocional lo suficientemente grande como para agarrar de la oreja a la gente. Y obligarlo de alguna manera a escuchar el resto. Que no es la respuesta inmediata que tiene de repente la música pop, pero tiene una carga emocional lo suficientemente grande como para que no se necesite que sea un músico erudito, ni siquiera un músico el que esté escuchando, ni siquiera un erudito (se sonríe), como para que entienda. Creo que son bastante cristalinas en ese sentido las melodías y yo trato de dárselas a los instrumentos que vayan a atacar con mayor emocionalidad en ese momento. Cuando yo le doy a Leonel una melodía para que toque trato de buscar el momento en que yo sé que la entrada del bandoneón con esa melodía va a ser una piña en el mentón, que te va a descolocar y que te va a emocionar y que no vas tener como no escuchar.
Y de aquí en más ¿Están con ganas de seguir?¿Les gusta como quedó el disco y se sienten bien?
Schellemberg: Yo quiero segundo disco y con piano acústico, si es posible (risas) Eso es un tema de necesidad y vamos a ver con los muchachos, los violinistas no participaron en el disco, tienen que hacer su debut (risas)..
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