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Teatro: Entrevista a Humberto Robles y Daniel Torres sobre la obra
El Ornitorrinco
Leo Flamia
El Ornitorrinco es la nueva obra de teatro de Humberto Robles, el autor de Kahlo, viva la vida, que se estrenó hace algunas semanas en el teatro La Candela con producción del mismo teatro. Al igual que en Kahlo, el director de la obra, esta vez junto al mismo Humberto Robles, es Daniel Torres. La obra es una comedia divertida, como nos dice Humberto más abajo, que trata temas como la sexualidad y la monogamia. Justamente el nombre de la obra hace referencia a un animal inclasificable cuando fue descubierto, pero que de hecho existía, más allá de nuestra capacidad taxonómica. Pues bien, parece decirnos el autor, también existe una variedad de comportamientos alrededor de la sexualidad y de la pareja, más allá de que nosotros forcemos o no aceptemos lo que sucede. En un trabajo sobre las tecnologías del yo, Michel Foucault anotó la dualidad que tenemos los seres humanos históricamente al acercarnos al sexo. Por un lado es algo de lo que no se debe hablar en público, pero por otro lado cuando el control de la moralidad era ejercido de forma más riguroso por la iglesia, era una obligación hablar de nuestra conducta privada para calificarla, al menos con el confesor. Todo eso generó una conducta dual sobre el tema, por un lado sentimos la necesidad de hablar, pero por otro sentimos la censura internalizada a través de los siglos. Se desprende esto de la conversación que mantuvimos con Daniel Torres y Humberto Robles sobre la obra y sus implicancias. Por supuesto que el diálogo no se agotó allí, pero mejor léanlo ustedes mismos.
Conversando sobre El Ornitorrinco
- ¿A partir de que cosas surge la inquietud de escribir una obra como Ornitorrinco? Que trata sobre la sexualidad desde varios ángulos. El nombre viene por ese lado además, se trata de mostrar conductas que rompen las clasificaciones preexistentes, como pasó cuando se descubrió ese animal.
Humberto: Pasa por eso y también sin querer digamos. Surgió de la necesidad de mi mismo, no digo que sea una autobiografía pero tiene mucho de eso. De las inquietudes con tu pareja. Cuando estás en la cama, se te ocurre una idea, de abrir la relación, que opinás de la monogamia… Seas heterosexual, homosexual, bisexual… Este modelo que nos han vendido de alguna manera… Entonces si, surgió realmente de experiencias, de algún David (uno de los tres personajes de la obra y quien rompe el equilibrio) que si existió, etcétera. Luego está el interés por llevar eso al teatro y así se armó. Y sin querer, por hablar del tema, se tocaron muchos temas sobre la sexualidad, pero no era el objetivo. Finalmente el objetivo era hacer una comedia divertida. Si basado en el esquema de comedia de enredos, sobre el tema sexual… Utilizando esa estructura hacer otra comedia, pero un poquito más inteligente. Sin groserías… que en México es muy dado que si dices “pija”, “concha”… etcétera la gente se muere de la risa y a mi eso me choca…
_ Se nota que hay muchísimo trabajo en los diálogos, viendo a la obra en funcionamiento los diálogos no solo son absolutamente creíbles, sino que hay diálogos que uno se queda con la idea de que ya los escuchó en algún lugar.
Humberto: (Se ríe) De que ya lo dijiste…
- La defensa de la monogamia que hace el personaje de Luciana Barboza, que además está espectacular, sin sacar merito a los demás ella esta espectacular, es una cosa tan común, suena tan común y tan creíble, que justamente deja notar que hubo un gran trabajo en los diálogos y se ve que por ejemplo en esa parte el autor logra ponerse en la cabeza de quien defiende la postura más tradicional que no es la de él pero no es tendencioso, sino que utiliza argumentos convincentes para defender todas las posturas.
Humberto: Y es que a veces lo pensamos también, hay veces que yo me pongo a pensar sobre la monogamia y digo yo pienso esto y después digo “no, no, no, yo pienso esto otro”. Entonces es ir poniéndolo en los pasajes de la manera más coloquial. Y es como asomarse por una cerradura y oír la conversación de dos personas que están hablando de su intimidad, eso es como la idea de la obra ¿no?
- Y aparte me parece que más que decir lo que piensa el autor, que es algo que está evidentemente, se trata de exponer la problemática y no decir que es lo que se debe hacer.
Humberto: Por supuesto, es más, la idea es dejarlo en un terreno de total libertad, que cada uno elija lo que quiera.
- Hablando de la inteligencia de los diálogos me imagino un trabajo grande, más allá de que los personajes son de un nivel socioeconómico y cultural de medio para arriba lo que hace que se parezcan más en cualquier país de América, más que las clases populares que se diferencian mucho más, de todas formas me imagino un gran trabajo de adaptación porque debe haber un montón de maneras de expresarse y de códigos que son distintos en México que en Uruguay y no se nota en absoluto. Desde el punto de vista del léxico la obra quedó como montevideana, ni siquiera uruguaya, montevideana.
Daniel: La idea era eso, lo que no hicimos con Frida, a Frida nunca la quisimos hacer hablar en uruguayo porque no tiene sentido, Frida aparte tiene un lenguaje propio, pero esto para que la gente le llegue no lo podías dejar mexicano porque incluso la mitad de los chistes la gente no los entendía. Y bueno ahí fue el trabajo de adaptarla y de poner lugares como los moteles de la ruta 5, La floresta, el arroyo Solís. Y si, después con un lenguaje de gente con cierto nivel cultural.
_ ¿El trabajo de dirección lo hicieron entre los dos?
Daniel: Claro, empezó vía mail porque el Humberto llegó el 16 de enero.
- ¿Y estas trabajando en la adaptación y en la puesta de esto desde?
Daniel: A no, pero la adaptación de esto quedo hecha desde… Fue por esta obra que yo lo conocí a él. En el 2003, en agosto del 2003 me manda “El ornitorrinco”, ahí lo conozco. Me encanta la obra, la leo y me encanta. Él hizo la obra porque era lo que pensaba, y yo quise hacer la obra porque dice las cosas que yo pienso. ¿Que es lo que le quiero trasmitir a la gente? Bueno, es esto, lo que pasa en “El Ornitorrinco”, que la gente tiene que abrir la cabeza a todo. Entonces ahí empieza el trabajo de adaptación con un amigo que vive en México que me manda los equivalentes a modismos que se utilizaban en la obra. Ahí yo hago los cambios y se lo mando a Humberto que esta de acuerdo. Y recién después me entero que Humberto tiene una obra sobre la vida de Frida y bueno después de Frida hay mas obras y hay mas obras y hay mas obras.
- Estamos hablando de hace tres o cuatro años
Daniel: Desde Agosto del 2003. Ahí nos conocimos vía mail, y empezó el trabajo de autor director, fue creciendo nuestra amistad y nos conocimos finalmente en noviembre del 2005 que vino para una función de Frida. Yo hacia tiempo que venía con ganas de hacer “El Ornitorrinco” y por una cosa o por otra siempre quedaba para atrás. Ahora La Candela me ofreció la oportunidad de montarla con producción de ellos. Y es maravilloso, Para todos los que hacemos teatro, que siempre estamos luchando con una cosa, con la otra… Tener todo, empezando por un teatro para ensayar, hoy día tener un teatro es muy difícil, a no ser que estés en la Comedia Nacional o algo así, y ta con todas esas facilidades le escribo a Humberto avisándole, el ya se pensaba venir y me dice “bueno, me voy antes”. Y ahí me empieza a pasar el trabajo de dirección que habían hecho en México y en base a eso empiezo a trabajar con los actores y bueno cuando llega a full.
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_¿A los actores los eligieron pensando en la obra o era un elenco con el que estas trabajando ya de hace tiempo?
Daniel: No, hay un solo actor, que es el que hace de David (Ernesto Ruzich), que está desde el 2004 conmigo en el Ornitorrinco. Fue el único que siempre estuvo, que leyó la obra y le encanto, me dijo que si de entrada. Después Laura Barboza, que interpreta a Ana, pertenece a La Candela, y a Alejandro Martínez, que es Nico, lo cite porque me parecía que podía dar bien el perfil de Nicolás. Lo mismo Alfredo Alvarez, cuando empecé a buscar actores vinieron varios y el que me parecía que podía dar mejor el perfil del personaje era el.
_ Las escenas en donde los personajes tienen sexo me parecen importantes para que la obra no quede caricaturesca. Quizá que Humberto no se da cuenta pero lograr que los actores logren la naturalidad y la eficacia que logran en esas escenas es una rareza acá, es todo un logro. No se si es porque los actores no están acostumbrados o es un problema de dirección pero las escenas de sexo en nuestra escena generalmente son muy sobreactuadas. Y en cambio en el Ornitorrinco las escenas son totalmente naturales, a lo que contribuye el uso de las luces y la música.
Daniel: Ese era todo un tema que yo le planteaba de entrada a los actores: “te tenés que desnudar, tenés que hacer esto… lo tenés que hacer, punto. Después vemos la forma de exponerlos menos y eso”. Pero a mi lo que me molesta mucho, me molesta del cine y más del teatro, es cuando vos terminás de tener una relación, estás en un lugar, vos con la persona que estas cogiendo, y enseguida salís vestido. O te tapas con la sabana. El taparse con la sabana de Ana en la segunda escena es algo justificado totalmente. Los desnudos no son para provocar ni nada sino que es lo normal. No es mostrar por mostrar, porque ninguno se exhibe sino que es lo normal que pasa cuando estas en un cuarto cogiendo. Bueno hay veces que te levantas y seguís desnudo y hay otras que no, que te vestís.
_ ¿Y como fue el trabajo, no hubo mayor problema o se complico?
Daniel: Con algunos actores no hubo problema, con otros un poco, pero se fueron soltando. Aparte para eso nos ayudo mucho que hicimos todo un trabajo corporal con Carmen Tanco. Que estuvo enfocado a sentirse cada uno bien con su cuerpo y sentirse bien desnudo, o sea llegar a desnudarse totalmente, tanto exteriormente como interiormente.
_ La estructura de la obra en 4 actos o escenas que son autónomos por si mismas, que parece televisiva porque es como que termina un acto y queda pronto para ir a la tanda y volver con el siguiente ¿Fue algo intencional? Porque además en la primer escena ya se presenta toda la problemática que se desarrolla después.
Humberto: Si, está presentado todo, y podrías verla suelta y ya es una escena, ya es una pequeña pieza, si exacto, Pero para mi la idea de la estructura era justamente hacer cuatro cuadros, y en el intervalo, entre cada cuadro, dejar que el espectador hiciera su propia historia. ¿Como llega Ana a la escena dos? ¿Cómo se dan los encuentros? Eso lo elabora el espectador y entonces lo obligás a pensar y a sacar sus propias conclusiones, no es una obra lineal, que va de principio a fin en ese sentido ¿No? Tú tienes que ir reconstruyendo como espectador una cantidad de situaciones que después se van contando y que van siendo lógicas. Pero esa era la intención, obligar al espectador a construir su historia.
_ Tu trabajaste en el primer montaje en México y viste la obra en otros lugares, supongo que en México no debe ser lo mismo DF que Monterrey, pero también viste la obra en Costa Rica trabajás aquí en Uruguay. ¿Como has visto las puestas y más que nada como se trata el tema de la monogamia y la sexualidad? A mi me parece que en ese sentido en Montevideo nos gusta decir que “Somos todos liberales, ninguno tiene problema con nada, cada cual puede hacer lo que quiera” y no es verdad y a partir de ese discurso terminamos por no hablar. Como escondiendo mediante ese discurso una conflictividad latente.
Humberto: Finalmente creo que eso pasa en todas partes, justamente estamos todos en América Latina donde de alguna manera u otra está la religión católica, en la educación, la tradición española etcétera. En todas partes pasa lo mismo, creo que todos somos muy liberales pero… y tampoco se habla del tema ni mucho menos. Y algo que esta muy bien de la obra es que poco a poco se van soltando pequeñas bombas y cuando ya estás en lo peor digamos, ya estás tan involucrado que terminas de hacer todo el proceso. Sea en Costa Rica, en Monterrey, en todas partes, iba la gente a ver una sexy comedia y salía de otra manera. Y finalmente creo que esta funcionando en todas partes de la misma manera y es que la manera en que está escrita, que va planteando poco a poco las distintas problemáticas, te vas divirtiendo y te vas involucrando con los personajes y te vas identificando con lo que va sucediendo constantemente, y eso te lleva a seguirla con atención hasta el final.
_ El lugar que vos le asignas al teatro hoy ¿Pasa por esos lugares? ¿No tanto por dar las soluciones sino por investigar? Porque me parece que, de alguna manera me pasaba con Kahlo también, que son obras que a través del teatro se ponen a investigar una personalidad, una conducta. Supongo que te puede haber pasado que escribiendo la obra hayas aprendido varias cosas tú también, al menos eso le pasa al espectador.
Humberto: Es una obra que cuando estas trabajando con los actores, con el director, con el que sea van saliendo inevitablemente comentarios como: “bueno yo una vez tal cosa”, “a mi una vez me paso esto”, “es que si, me atrajo no me atrajo”… y así. Y también pasa con el espectador. El teatro es mi pasión más grande, he hecho otras cosas, televisión, cabaret, otras cosas, pero mi manera de expresarme creo que se adapta muy fácil para el teatro, para un espacio de tres paredes digamos, con una cuarta pared y moverme en el escenario, creo que lo hago muy bien, y escribir para el escenario. Y si creo que vuelco más conceptos, en un tono divertido en general, casi siempre mis obras son divertidas, tengo alguno azotes tremebundos que ya verán, “Mujeres de arena”, pero generalmente si, lo que intento es mover al espectador, no es solamente divertir o contar una historia, es un poquito más. Y generalmente sale el discurso de uno, lo que tu piensas, tu ideología, lo que tu quieres, un legado, algo que tu quieres dejar ahí dicho, eso sale inevitablemente. Entonces nuca me pongo a escribir una obra pensando “voy a escribir una obra que hable sobre la libertad” no, yo ya se que en mi discurso va a estar de alguna u otra manera puesta ahí, inevitablemente.
Daniel: Yo creo que lo que tiene de fantástico Humberto es que todas las obras son distintas. No lo podes encasillar en ningún género, porque pasa por todo, lees el Ornitorrinco y lees Khalo y decís “no es el mismo”. Ahora para setiembre vamos a estrenar otra que se llama “Leonardo y la maquina de volar” que si bien apunta un poco para el lado de Khalo, no tiene nada que ver tampoco. Ahora “Mujeres de arena” que se va a estrenar el 8 de marzo, es un testimonio sobre las mujeres de ciudad Juárez. También tenemos otro espectáculo que vamos ha hacer que se llama “Ni princesas, ni esclavas”, que es un espectáculo que el lo llama de cabaret, acá decimos para boliche, que son tres mujeres totalmente distintas, una prostituta, una ama de casa y una intelectual y… nada tiene que ver. Podés decir que todas son obras de gente distinta.
_ De todas formas lo que une es esa característica medio de antropólogo, de andar observando todo el tiempo las conductas de las personas y hacer estudios sobre esos comportamientos.
Daniel: Y la facilidad que tiene tanto para hacerte un drama como para hacer una comedia.
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_ Y para utilizar el lenguaje, me parece que uno de los defectos que tienen los autores muchas veces, es que terminan poniendo palabras en personajes que no utilizan esas palabras en la realidad. Sin embargo en las dos obras que hemos visto acá, Kahlo y el Ornitorrinco, se ve una gran capacidad para utilizar el lenguaje y aplicarlo en los personajes correctamente.
Daniel: Mirá te cuento algo de Kahlo, primero la estrenamos con una actriz boliviana en el Circular. Yo me quedé con ganas de seguir con Kahlo porque fue muy poco tiempo y nos fue bien de público pero la actriz se tuvo que ir para Bolivia. Y le planteo a Adriana Do Reis. Una actriz rubia de ojos celestes, nada que ver… Pero ella me dijo que si y yo confié en ella. Pero me propuso utilizar un lenguaje neutro. Ni lo que era la obra que todos vieron, ni traerlo al Uruguay, un lenguaje neutro. Pero empezó a leer la obra y en la primer lectura me dijo “Dani, esto tiene que ser asi” Adriana no fue a México a ver una puesta de la obra, no hubo un estudio especial. Le salió de la lectura del texto, y venían mexicanos y preguntaban si la actriz era mexicana, por lo bien que estaba, y eso es por la forma en que está escrito el texto.
El teatro y la vida para Humberto Robles
_ ¿Cómo te acercás al teatro? Comentaste que el teatro es el medio en que te sentís más cómodo para comunicarte
Mi acercamiento al teatro empezó de niño porque mi padre era actor. Desde entonces tuve una atracción por el teatro. Ahora creo que es el mejor medio que conozco para expresarme, creo saber escribir para un espacio delimitado por 4 paredes (incluyendo al público). Tengo la capacidad para contar una historia en un espacio cerrado y me encanta porque uno puedo hacer que el espectador haga volar su imaginación.
_ ¿Has pensado en dirigir un espectáculo que no hayas escrito tú? ¿Cuál es el rol que consideras debe jugar un director al aproximarse a un texto?
No lo he contemplado aunque me gustaría. Creo que el director debe ir de la mano del autor; en el caso de que el autor no esté vivo, es estudiar y conocer profundamente el texto para saber qué quiso decir el autor. Al director le corresponde interpretar ese texto y transmitírselo a los actores. Es quien descifra los códigos que se encuentran encerrados en un texto dramático.
_ Mujeres de Arena, tu próximo estreno, es un testimonio sobre los crímenes de mujeres en Ciudad Juárez. Que nos podes decir sobre el tema y las características que tuvieron las anteriores puestas de esta obra y las que va a tener la montevideana
Colaboro cercanamente con la ONG Nuestras hijas de regreso a casa www.mujeresdejuarez.org (soy el web master de esa página); la impotencia y la rabia que me producen estos crímenes me llevaron a colaborar con este grupo y en crear Mujeres de Arena (Testimonios de Mujeres en Ciudad Juárez)... Ésta, como todos los montajes, intenta ser el eco de la voz de esas madres, hermanas, víctimas que han sufrido en carne propia el femicidio, la matanza sistemática de mujeres (pobres, bonitas, trabajadoras de la maquila, emigrantes). La idea de montarla acá es para traer esas voces, denunciar la barbarie que está sucediendo en México e impedir que cosas como éstas sucedan en otros países (en Guatemala y Chile se han encontrado casos similares al femicidio en Ciudad Juárez, lo cual es alarmante). La versión uruguaya, como todas las anteriores, está respaldada por ONG's como Nuestras Hijas de Regreso a Casa, el Comité Pável González www.espora.org/pavelgonzalez y el Comité Cerezo www.espora.org/comitecerezo
- En general eres colaborador de medios digitales independientes y/o libertarios. ¿Cual es el lugar de la militancia por los derechos humanos en tu vida y el lugar que se supone tiene en tu obra?
Colaboro con ONGs y diversos grupos que luchan por los derechos humanos, ya que en México no se respetan. En México se tortura, se encarcela a luchadores sociales (hermanos Cerezo, miembros del FPDT, de la APPO), se les asesina (caso Digna Ochoa, Pável González), la policía viola a mujeres (caso Atenco), se les reprime brutalmente (caso Oaxaca). En tiempos recientes me he dedicado al teatro al que llamo documental o de denuncia (Mujeres de Arena y Mujeres sin miedo http://mujeressinmiedoblogspot.com ) que, por medio de testimonios reales de las mujeres violadas por la policía en San Salvador Atenco, escribí 5 espectáculos al respecto (varían los testimonios, las nuevas declaraciones de los funcionarios, poemas, etc.). Mi labor libertaria va de la mano con mi trabajo como escritor. Inevitablemente mi discurso, en lo que creo y pienso, aparece en mis textos teatrales. No sólo en éstos, de carácter social, también en “Kahlo Viva la Vida”, en “El Ornitorrinco”, “Leonardo y la máquina de Volar”, etc. Mi vida es completa y me hace muy feliz escribiendo y luchando por un cambio social.
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