 |
La Batea de Discos |
|
|
|
WILCO – Sky Blue Sky
Nonesuch (2007)
Jorge Bonelli
Se vino finalmente, después de tres años, el sexto disco de Wilco, de la mano como siempre de Jeff Tweddy, aunque menos experimental que en trabajos anteriores, nos presenta “Sky Blue Sky” con mezclas de ritmos, aire retro cercanos a los Beatles y a la vez tengo la sensación de estar escuchando el “Deja Vú” de CSN&Y, el “1972” de Josh Rouse o “Desire” de Bob Dylan, poca cosa, ¿no? Es un álbum tranquilo, romántico, agradable, con guitarras a veces más jazzeadas y en otras más folky de los ’70 con riffs sólidos. Da toda la sensación que nos encontramos con un Tweddy íntimo, que buscó en sus recuerdos juveniles para materializar en canciones otros sonidos a lo que nos tenía acostumbrados. La nostalgia recorre a lo largo del álbum, con temas como “Impossible Germany” y el perfecto jam con un hermoso piano en “Walken” dan la nota alta de esta joyita de Wilco. |
|

|
|
THE FIELD – From Here We Go Sublime
Kompakt (2007)
Marcos Ibarra
Excelente álbum de música electrónica ambient de la mano del productor sueco Axel Willner quién está a cargo de The Field. Mucha psicodelia, inteligente y sostenido, se puede bailar o desfilar con él. La producción de música electrónica es muy grande particularmente por la facilidad que da la tecnología. En pocos años se puede ver que el género entra en un marco con pocas novedades de estilo y solamente se puede elegir entre lo más tonto y lo menos tonto; lo mejor ordenado y editado, lo más inteligente en materia de remixes intervenidos va siendo lo que da la diferencia, como este disco de The Field, de lo mejor en electrónica en lo que va del año. |
|

|
|
THE BESNARD LAKES - The Besnard Lakes Are The Dark Horse
Jagjaguwar (2007)
Jorge Bonelli
La escena del rock canadiense está pasando por su mejor período y solo basta nombrar bandas como Arcade Fire, Broken Social Scene y Frog Eyes, que han realizado últimamente excelentes lanzamientos con diferentes propuestas y sonando bien diferentes entre si y se suma The Besnard Lakes que es un muy buen ejemplo del momento de auge del indie rock en ese país.
La banda es originaria de Montreal, compuesta por ocho miembros, liderados por el guitarrista y vocalista Jace Lazek y la bajista y vocalista Olga Goreas, nos presentan este impecable álbum “The Besnard Lakes Are The Dark Horse”, con sonidos suaves y acordes en cámara lenta, todo transcurre con calma y tranquilidad, con pasajes algo oscuros con una orquestación majestuosa y secuencias sinfónicas, tres guitarras en perfecta armonía, arreglos vocales muy interesantes, con una muy oportuna utilización de los falsetes, hacen de este flamante disco una importante consideración a tener en cuenta. Muy Bueno. |
|
 |
|
FROG EYES – Tears Of The Valedictorian
Absolutely Kosher (2007)
Jorge Bonelli
Una vez más los canadienses demostrando que se están ganando un lugar muy importante en la escena mundial del indie rock, en este caso con los Frog Eyes,
cuarteto surgido en el 2001 en la ciudad de Victoria, British Columbia, encabezado por Carey Mercer, guitarrista y cantante. La música más chillona, el sonido más espacioso, abierto y las voces entre el grito y el aullido con contenido dramático, siempre acompañada por una guitarra filosa y brillante. Se destacan temas como “Caravan Breakers” y “Bushels”, este último un punto muy alto de este proyecto ambicioso y profesional. Mercer se perfila como un gran frontman y los Frog Eyes como una muy buena banda que tendrá que mantener el nivel logrado en este disco. Recomendable. |
|
 |
|
THE POLE- Steingarten
~scape (2007)
Marcos Ibarra
Magnífico ejemplo de música experimental desde el lenguaje electrónico. Este el sexto disco del artista Stefan Betke responsable directo del proyecto The Pole que vuelve después de tres años con “Steigarten”. Jugado y acertado, altamente recomendado para quienes gustan de lo electrónico no-dance. Acá hay una búsqueda en la sonoridad que recuerda lo orgánico, lo mineral; es una estructura menos melódica que lo dance, trance o ambient. Se puede decir que es un recurso electrónico para un lenguaje sempiterno aunque menos visitado, del que se conoce poco por el público masivo y al que se acude permanentemente en las bandas sonoras de películas.
|
|

|
|
CHARLY GARCIA - Kill Gil
(2007)
Pablo Martín Cerone
“Kill Gil” es el ¿disco? ¿nuevo? de Charly García. “¿Disco?” porque, para serlo, vos tendrías que copiarlo a un CD: por problemas con la compañía grabadora apareció, a las escondidas, en un sitio de Internet. “¿Nuevo?” porque, de sus trece temas, hay dos covers, tres canciones que García ya ha grabado antes para otros de sus discos, y Corazón de hormigón fue compuesto hacia 1960 (!).
Producido por el legendario Andrew Oldham (quien pone su voz al servicio del cover de Play with fire de los Rolling Stones) “Kill Gil” es, como todas las obras de García desde “Say no more” (1996) rico e insatisfactorio: una apabullante abundancia de ideas musicales está al servicio de canciones que no siempre están a su altura.
Dos de los temas mejor logrados son proclamas desafiantes que un Kurtz del Rock & Roll Way of Life entona con voz gastada: el cover de Mirando las ruedas de John Lennon y el autocover de Transformación (en una versión con una base percusiva similar a la de Sympathy for the devil y que resulta ser muy superior a la original, aparecida en “Serú ‘92”). El sonido es denso: capas y capas de sonido que terminan por darle un aire opresivo hasta a un temita del Club del Clan (¡canta Palito Ortega!) como Corazón…. La claustrofóbica obertura No importa (“el mundo es un patio de prisión / ¿adónde querés ir?”) y Break it up y su comienzo zeppeliniano ("¡no intenten esto en sus casas!") son otros muy buenos momentos de un ¿disco? desparejo, un nuevo episodio en la saga de un artista cuyo ocaso todavía suele iluminar con fuerza de mediodías.
|
|

|
|
PEQUEÑA ORQUESTA REINCIDENTES – Capricho Oui-Oui Records (2007)
Pulga Pavlovich
Dicen por allí que la discusión trataba acerca del nuevo disco, si editar un compilado con canciones de esos discos que ya no se consiguen, o sacar este “Capricho”. Nunca mejor puesto el nombre, el octavo disco de la Orquestita es un conjunto de covers, tomas en vivo y la banda sonora de la película “Whisky”. Es un capricho necesario, que trae dos canciones nuevas (Puede ser y Ventana), que obliga a releer a Police (Invisible Sun) y a The Cure (A night like this), pues a estos oídos las versiones mejoran los originales. También están los Talking Heads, Serge Gainsbourg Os Mutantes y Pascal Comelade. Y es un homenaje también a la dupla Rebella-Stoll, ya que la película merecía la edición de esta banda sonora, aunque uno extrañe el “Llovía, Llovía” de Leonardo Favio. Y es un disco que te deja esperando: querés más covers, más tomas en vivo, más canciones nuevas, más “Whisky”. Sirve para los incondicionales, que les resultará indispensable. Sirve para los que aún no escucharon la banda, como carta de presentación. No es poca cosa, la verdad, para ser un “Capricho”. |
|
 |
|
|