 |
El cine de Bollywood
Darío Lavia (desde Bs.As. - Argentina)
|
|
|
|
El público indio es un devorador insaciable de películas. Y la evidencia no es solo que en la actualidad es el primer productor de películas del mundo, sino que ha estado en carrera para ocupar dicho podio desde el cine mudo. El cine comenzó como industria en el subcontinente asiático a partir de 1913 con la fundación del un estudio cinematográfico en Nasik, por Dadahaseb Phalké, quién rodó más de 30 películas en el lapso de 10 años. Las más de 100 películas producidas en la temporada 1926-27 ya situaron a la India entre los principales productores cinematográficos. La primera película sonora, ALAM ARA (1931) de Adashir Irani, logró un formidable éxito, lo que abrió el camino a uno de los grandes ingredientes de los filmes indios: los números musicales.
La multiplicación de centros de producción (Bombay, Poona, Holapur, Calcuta, Madrás) permitió la especialización de cada foco industrial. Desde Bombay salían los filmes históricos y las superproducciones; desde Poona surgían los dramas románticos; en Calcuta se producían filmes de prestigio y de fantasía. No fue Satyajit Ray el primer realizador indio que se hizo conocido en el exterior, ya que en los '40 Chetan Anad ganó un premio especial en la edición del festival de Cannes de 1946 por NEECHA NAGAR (cuya música fue compuesta por Ravi Shankar). Con la independencia (declarada en 1947), se observaron dos fenómenos interesantes. El primero fue que la actividad cinematográfica procedente de Bombay se consolidó al punto de convertirse en el equivalente del Hollywood norteamericano: Bollywood. Y en segundo lugar, que (desde el gobierno) se trató de convertir a la lengua hindi en la "voz de las películas de todas la Madre India".
Por ende, la exorbitante producción tenía que luchar contra un analfabetismo que englobaba un 80% de la población (¿un interesante legado del colonialismo?), y la existencia de varias lenguas diferentes (imagínense, un país con 844 lenguas y dialectos, el 2% de los cuales son reconocidos oficialmente como regionales). De esta manera, a través de la instauración del hindi como idioma nacional (respaldado por el inglés), las películas tienen necesidad de subtitularse para ser difundidas en todo el país y, de hecho, solo las más importantes llegan a subtitularse. El grueso de la producción india está compuesto por películas triviales, filmes que eventualmente cuentan con altísimos presupuestos, raras veces logran alcanzar algún interés cinematográfico. Haciendo cuentas y reglas de tres simples mentales, la proporción de cintas con valores creativos sobre el total es, tal vez, equivalente a la proporción de filmes valiosos provenientes de Hollywood. Y veamos el motivo.
|
|
.jpg)
Escena de ALAM ARA, famoso primer filme sonoro indio |
|
Hasta fines de los '40 las pantallas indias solo habían tenido contacto, por supuesto, con el cine inglés pero, mayormente, con el cine norteamericano. La invasión de productos comerciales hollywoodenses estableció el modelo a seguir por la industria nacional, que se dedica a fabricar, justamente, filmes evasivos englobados mayormente en melodramas, aventuras épicas y comedias.
Pero sutiles interferencias externas provocan cambios. En 1950 Jean Renoir viaja a la India (que recientemente había ingresado a la Comunidad de Naciones Británicas), donde filma LE FLEUVE (El Río-1951). Un joven cineasta, Satyajit Ray, es testigo de su trabajo sirviéndole como asistente de dirección. Más tarde Ray viaja a Londres, donde ve cine neorrealista italiano. Poco después, en 1952, se celebra el Bombay y Calcuta el I Festival de Cine de la India, en el que, por primera vez, se proyectan un pequeño número de películas europeas o de realizaciones americanas de calibre artístico. Así el público de la India (y también los jóvenes cineastas) conoce a De Sica, Pudovkin, John Huston. Las consecuencias no se hacen esperar, y Bimal Roy dirige DO BIGHA ZAMIN (Dos Hectáreas de Tierra-1953) - premiada en Cannes en 1954 - y el citado Ray ofrece PATHER PANCHALI (1955) y APARAJITO (El Invencible-1956), que obtienen premios en Cannes y Venecia, respectivamente. Ray afirma que "mi primer público es el de la India. No es cierto que hago películas hindúes para Occidente," lo que marca una diferencia con, por ejemplo, el célebre Akira Kurosawa del cine japonés.
La difusión mundial de estas películas también sirvió para acrecentar la ya ingente producción interna, que en los '60 trepa a la friolera de 300 películas anuales (estando en tercer lugar, luego de Japón y Estados Unidos y luego pasando al segundo lugar). Y es interesante constatar que, mientras el cine de Estados Unidos se ha visto obligado a confiar en las ventas de sus películas en el mercado mundial para obtener auténticos beneficios, el cine indio se ha concentrado en satisfacer las necesidades de su público (un público que no siempre tiene suficiente dinero para comer pero que sí ve películas). Y este mercado le ha puesto finalmente, a la cabeza de la industria cinematográfica universal, produciendo entre 800 y 1.200 largometrajes al año para una audiencia diaria de 13 millones de espectadores que también consume masivamente las bandas sonoras de cada película.
|
|
.jpg)
Do Bigha Zamin |
|
De semejante cantidad de películas, en Occidente es visto un pequeñísimo porcentaje. En general, se proyectan en festivales y, eventualmente, se estrenan de manera comercial, generando comentarios críticos de periodistas de espectáculos que no tienen los elementos mínimos como para juzgar el cine indio. Muchas veces (la mayoría) salen felizmente indemnes del asunto utilizando el oficio y viendo la película como un espectador más, teniendo que renunciar a ofrecer los típicos análisis de teoría de Auteur y demás recursos, salvo cuando se tratan de películas de la directora Mira Nair o algún realizador del que haya estrenos precedentes. Como cualquier industria cinematográfica nacional, el cine indio posee sus autores, sus cineastas clásicos, sus destajistas, sus productos de explotación y su puñado de filmes valiosos. Al revés del cine de Hollywood, que ha conseguido envolver la mayoría de sus producciones de exportación (las valiosas y las basuras pochocleras) con standares de calidad notables, el cine indio en general pone poco esmero en aspectos técnicos y artísticos, salvo el de las canciones. Aún así, esto sobra para entretener a 1/5 de la población mundial, la que también recibe películas hollywoodenses pero en un porcentaje irrisorio (un 5 %).
Tal vez en algún momento se le ocurra a algún funcionario del Instituto Nacional del Cine del país latinoamericano de turno (en el caso del autor de esta nota, Argentina), aprender rudimentos técnicos para competir con el duro embate que supone la auténtica acción de "colonialismo" que ejerce el cine de los Estados Unidos.
Lectura recomendada:
El cine indio, a la conquista de Hispanoamérica: Artículo de María Helena Barrera-Agarwal
Sitios recomendados:
Bollywood World: Noticias y estrenos del cine indio (en inglés)
Cine Indio: Foro y difusión de noticias sobre cine indio (en español)
Para bajar películas de cine indio:
Desi Reactor: El principal sitio para bajar y ver películas de cine Indio. Actualmente con más de 6.000 usuarios, requiere registración.
AsianDVDClub: Dentro del rubro "Other Asian" hay gran cantidad de filmes de Bollywood. Ojo: requiere registración.
Esta nota aparece gracias a la gentileza de Televicio Webzine (http://www.quintadimension.com) |
|
_de_Satyajit_Ray_(Foto_3).jpg)
Aparajito (1956) de Satyajit Ray |
|
|