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De charla con Ricardo “Mono” Cohen, Rocambole

A propósito de “La marca de Caín”

Pulga Pavlovich


     
       

Miércoles, pasado el mediodía en un bar por las fronteras de la Recoleta. Hay dolor de piernas y hambre, producto de varias caminatas matinales y un mal ¿dormir? Arriba del buque. El Mono ya estaba ahí, al lado de la ventana, como siempre. Pebete para él, tostados para nosotros. Refrescos en plural, no era hora del alcohol. Tal vez una aclaración sea necesaria. Cuando nuestro cronista enviado come, es incapaz de mantener su mente en orden. Por lo tanto, recurrió a la vieja lista de preguntas elaborada por productores de televisión.

   

 

     

- ¿”La Marca de Caín” es el último arte de tapa que has hecho?
-  Casi a la vez hice tres discos: uno de Miguel Cantilo con un dibujo de Kubero Díaz en tapa (yo hice el diseño); hice un disco para el Conejo Jolivet, que ahora está en España y armó un grupo que se llama Tao Te King, yo hice la tapa y se la mandé para allá; y a la vez el de Skay. Y el de la Cofradía de la Flor Solar anduvo por ahí metido también. Ese disco está editado en formato virtual, cualquiera puede descargarlo de internet. Morcy Requena prefirió hacerlo así… con las últimas ediciones había llegado casi solamente a empatar en términos económicos; y de esta forma todo el mundo puede hacerse del disco, y hasta por ahí permite cierta proyección internacional

Recomendamos bajar ese disco. Ojo, no es que estemos recomendando la piratería, simplemente es la única vía para conseguir “Kundabuffer”. Entran a www.lacofradiadelaflorsolar.com y pueden bajarlo todo: las tapas, el arte interno, canción por canción, o el disco entero. ¿Será ese el formato del futuro? Mientras nos preguntamos eso, el entrevistador come su tostado y lanza interrogantes obvias, en este caso referentes a cómo fue el trabajo del Mono en el último disco de Skay Beilinson

- Más que nada le dediqué tiempo al concepto, darle un toque medianamente intrigante como nos gustaba hacer habitualmente… Por ahí no es muy claro el concepto, pero de todas maneras remite a muchas cosas: hay una ciudad muy rica media arrasada, hay unos cuantos personajes que son como ancianos urticantes, hay un guitarrista o cantor callejero… después está la Parca, que siempre viene detrás, hay varias referencias.

Skay tiene como una especie de fe ciega en mí, entonces me deja hacer lo que quiero… Con los Redondos, por ejemplo, había más reuniones, el Indio siempre tenía algún concepto, bajaba alguna línea sobre el concepto general del disco y de alguna manera me daba bastante letra, lo cual era una motivación extra a la hora de elaborar estas cosas. Digo, es bastante más sencillo cuando te cuentan una historia, ya tenés más material de donde agarrarte. Skay, en cambio, me dice que me exprese como quiera y punto. A veces tanta libertad no es tan… creativa. En muchos casos,  te apretan y es donde encontrás  más caminos. Alguna mordaza, algo que presione, a veces viene muy bien.

     
       

El hombrecillo que agarra las cadenas, icono ricotero que integra el arte del disco “Oktubre”, habría sido mucho más elaborado si al Mono no le lo hubiesen quitado de las manos por las urgencias del momento.
- Tendría que usar esa mecánica habitualmente, buscarme alguien que presione, a ver si seguimos dando esos resultados (risas). A lo mejor es un acto surrealista, cuando uno más se desprende de la conciencia, mejor salen las cosas. Creo de todas maneras que el realizador necesita tener un bagaje de elementos, un manejo de herramientas e información, que luego salen a luz espontáneamente en un momento de crisis o algo así. Si vos manejás un automóvil y se te cruza algo en el camino, vos no pensás que tenés que bajar la pierna derecha, mientras haces algo similar con la izquierda y con la mano derecha accionás la palanca de cambios. Esa es una cosa que si vos no la aprendiste anteriormente, no la podrías aplicar. Se destapa lo mejor del baúl de las herramientas en un momento de crisis o de presión.

Torpe pregunta del entrevistador, que busca respuestas cuando sabe que en realidad no le quieren dar mucho más que un enigma, o tal vez intente imponer una interpretación solicitando aprobación: ¿será ese guitarrista el que lleva la Marca de Caín?
- Y… puede ser. Está bien. Cada uno lo toma por el lado que quiere o puede, cada uno es dueño de una interpretación.  De todas formas, no hay ninguna marca, al menos visible.

Y después, encima, toda la explicación del entrevistador de por qué llegó a esa conclusión, habiendo escuchado el disco – fundamentalmente la última canción: La doble marca – y observando atentamente ese estruendoso dibujo rocambolesco, que posteriormente le deparó otras interpretaciones: ¿el guitarrista será quien señala al que porta la Marca? Por suerte nuestro editor, sabio como cacique de tribu que es, supo cortar esas explicaciones y esas otras interpretaciones que aburrían al propio Rocambole, y seguramente aburrirían a cualquier lector cualunque.

Además de torpe, nuestro entrevistador resultó también un poco alcahuete, ya que confesó su admiración por el arte del Mono. Siempre que se enfrentaba a la tapa de un disco por él diseñada, se llevaba una sorpresa, atesoraba un magnetismo inquietante, desde las tapas de La Cofradía hasta la de Jorge Senno, pasando por las de los Redondos y las de Skay, obviamente… El arte es un plus más que importante en estos tiempos de piratería, si es que podemos decir que es un plus y no decimos que es buena parte del disco como obra total.

   
       

- Menos mal… mantener esa constante hace que de repente alguien quiera comprar el disco. Yo creo que hemos hecho no poca cosa para que esto sucediera, y desde hace mucho. La idea de que el disco no sea simplemente un compilado de temas musicales, sino una especie de entrega de un arte más completo, algo que yo llamaría multimedia: imagen, sonido… yo le agregaría incluso conceptos filosóficos y otras cosas, una especie de compendio. Siempre anduvo flotando en la vuelta la idea de meter algún videíto, alguna animación o cosa por el estilo, pero nunca terminamos de ponernos de acuerdo. En la época de los Redondos el tema de los videos no era fácil, tanto el Indio como Skay no querían, querían guardarlos, por todo aquello de su imagen y eso… Entonces todo aquello quedó en nada, nunca más se habló del tema. Pero a mí me gustaría ponerle alguna cosa, algún clip pequeño de animación por ejemplo.

Sabemos que en la vuelta se encuentran esas cositas a las que el Mono refiere. Está el clip de Masacre en el Puticlub, está el clip que presentaron en diciembre de 1998 en Racing, cuando inauguraban para el público se disco “Último bondi a Finisterre”, que suele ser presentado como el clip de Las increíbles andanzas del Capitán Buscapina en Cybersiberia; también se encuentra una mezcla de imágenes de recitales con dibujos, imágenes abstractas y partes de las películas “El acorazado Potemkin” y “Oktubre”, de Eisenstein con el audio de Fuegos de Oktubre. Evidentemente, parte de eso se escapó y lo colgaron por ahí.

La que no vi en la vuelta, pero si vi en vivo y en directo fue la que abrió el recital de Córdoba, la del mutante de un solo ojo y la inyección que lo hacía despedazarse. Alguna alusión del Mono a la memoria del entrevistador puso en escena momentos del ya viejo 2001. Las salidas con Silvio Reyes, que estaba trabajando con el Mono en ese momento. Haber ido a ver a la Mona Jiménez un par de noches antes del último recital Redondo, una semana que para el cronista resulto tan extraña como memorable.

- Claro, Silvio era nuestro especialista en programas 3D… Nos hemos dejado de ver, porque se volvió a su pueblo y puso un restaurante. También se dedica a la filmación. El estudió diseño en La Plata, pero había estudiado cine acá, en Buenos Aires. Se compró una buena cámara – de high definition - y anda haciendo filmaciones de carácter institucional.  Entonces, le queda poco tiempo para el vicio del diseño. De todas maneras, siempre conversamos de hacer algo juntos, me dice siempre que cuando precise algún modelado yo le mande un par de dibujos y él lo arma. La vez pasada le había mandado un dibujo de la nave del Mar de los Sargazos (N. de R: se refiere a la que aparece en la tapa del primer disco de Skay Beilinson), pero al final no concretamos nada, quedó en veremos… la idea era que navegara atravesando situaciones diversas.

A mí la música de Skay siempre me gustó mucho. Tiene algo así como un componente épico, que tiene que ver con la ópera, algo de himno. Fijate que en este último disco, por ejemplo, hay unas partes en las que él agrega una orquesta de cuerdas y quedan muy bien, la música de Skay da justo para esos ensambles.

   
       

- Cuando le preguntaron si esas cuerdas lo iban a acompañar en vivo, Skay contestó que no, que no podía zafar de su esquema guitarra, bajo, teclados, batería…
- Claro, pero con los teclados seguramente van a aparecer esos grandes acordes, por lo menos en algunas partes.

- ¿Es el mejor disco de Skay para vos?
- Yo creo que sí, me parece que se va afinando, que se va ajustando hacia el estilo o la manera a la cual él se quería dirigir. Eso va notando más disco tras disco. Se fue afianzando también la banda, de hecho ya se puede llamar de esa  manera: banda,  ya que las relaciones entre los músicos se fueron consolidando también. En principio los músicos fueron convocados por Skay como sesionistas, para acompañarlo. Pero me parece que ahora Skay siente que hay una interrelación entre la banda y él, que le permite funcionar como grupo

Ex Vice Decano de la Facultad de Artes de la Universidad de La Plata, ahora está dedicado a las relaciones de esta Universidad con otras, de su propio país y también de países vecinos. De hecho, es el delegado ante el grupo Montevideo, que al amparo del funcionamiento del MERCOSUR – por tanto, imaginemos su agilidad para funcionar -  intenta aunar a las Universidades de la región. Eso podría traer al Mono por nuestras tierras, pero no es la única excusa que tiene pata darse una vuelta.
Desde su presentación en la primer Fiesta X realizada en el Parque de los Aliados, el fantasma de Skay deambula por la posible grilla de artistas. El año pasado no se dio, pero está la posibilidad firme de su presencia este año. Tal vez acompañar a Skay pueda ser una buena excusa para visitar nuestra ciudad, o quizás sea al revés, el venir a Montevideo puede ser una muy buena excusa para ver tocar a su amigo Beilinson.

- Pocas veces he ido a verlo últimamente. Primero porque él está tocando en lugares que yo ya estoy muy graaaande para ir (se introducen risas aquí). Toca por ejemplo en Scombrock, que ni sé bien donde queda (N. de R: nuestros informantes dicen que queda en José C. Paz). Sé que es en el Gran Buenos Aires, pero para mí allí todo es muy laberíntico. Y yo temo ir y qué se yo… perderme y que me asalten o cosas así. Son lugares de mala fama, capaz que hay que experimentar para ver si es así realmente, pero no sé si probar ir con el auto, estacionarlo  y ver si estará allí después. No sé…  Y ya estoy grande para estar a los empujones en la entrada y todo eso. Si voy iría con el grupo, pero como tengo que coordinar bastante para eso… En cambio si va a tocar en algún lugar más descansado, en algún teatro, ya la idea me resulta mucho más seductora…

El entrevistador sigue en plan de boludeo. Parece que llevaba en la mano la lista de preguntas que le suelen armar a Susana Giménez. Así que en un esfuerzo de imaginación, le pidió al artista que contara la tapa de qué disco le gustaría hacer, tomando en cuenta solamente los músicos con los que no ha trabajado aún

Los tipos que me gustan de Argentina a los que no les he hecho arte de tapa en general ya son tipos viejos… Una tapa de Spinetta, de Aquelarre. De los grupos más nuevos hay uno que me gusta mucho, que ahora está ganado terreno y los conozco hace qué sé yo… unos veinte años, son Estelares. Los conozco desde chiquitos, son de La Plata, les hice la tapa del primer disco (N. de R: “Extraño lugar” fue editado originalmente en 1997 y recientemente reeditado por el nuevo sello del grupo), el diseño es mío y hay imágenes de un pintor platense, de apellido Oliva. Es lindo lo que hacen, el tipo es un baladista, un poeta de amor. Otro grupo que me gusta mucho es Intoxicados. Pity me parece el último poeta romántico del rock nacional, ya no quedan de esos.

La última pregunta que Susana le había pasado al entrevistador tenía que ver con el arte de tapa de “El tesoro de los inocentes (Bingo Fuel)”, el disco del Indio Solari. ¿Qué opinión tendría el Mono de ello?
- Me gustó. Me parece elegante y discreto. Es también novedoso como formato de disco, ya que él mismo dijo que intentó emular los catálogos del algún museo. Ahora bien, los dibujos que utilizó no son nuevos, son cosas que el Indio debe tener guardadas hace añares. De hecho, hay uno de los dibujos que estaba presente en el sobre interno de “Gulp” en aquellas primeras ediciones de vinilo. Esa información algún fanático te la podrá chequear.

Y ahí la dejó picando. A ver, portadores del primer disco de los Redondos en vinilo, buscad por allí algún dibujo presente en el disco del Indio Solari. Cosa que, ya sabemos, no le quita ningún merito a ese disco, pero resulta una curiosidad interesante. Cuando se acabaron las preguntas de la lista de Susana, empezamos a hablar de otras cosas. Del arte en general, de la vida universitaria, de la vida a secas y sin mayúscula. Pero como es casi otra nota (N. De R: y como el entrevistador además de obvio es muy lento para desgrabar…) quedará para el número que viene de 45RPM.

 

   

 

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