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Gran ciudad de mierda

Entrevista con Enrique Symns (Parte 2)

Leo Flamia

     
       
- Celine decía en “El viaje al fin de la noche” que el amor es como la borrachera, cuanto más se cree uno que puede con todo más estúpido es.
Celine es otro monstruo. Y el más grande monstruo de la humanidad es Nietzsche. Nietzsche es algo misterioso. Hay tres misterios. Artaud, como dijo Burroughs, que hay que evitar ser él. Bueno Burroughs también, sabés lo que descubrió Burroughs ¿no? Hay un libro que hay que leer que se llama “El origen biomolecular de la palabra” (la realidad de este libro como de las afirmaciones de Symns sobre Burroughs son relativas. Costumbre de “Cerdos & Peces” era proponer sus conclusiones en bocas de otros para motivar snobs). ¿Sabés que en una época Burroughs cobraba cien dólares para hablar con él, por Internet?. Y yo me comuniqué con él y me dijo que investigara los virus. Y logré, por medio de un microscopio electrónico vi la gripe. Es igual que el Apolo XI. Imaginate que el virus, que es un de los misterios de la existencia, está muerto pero se comporta como si estuviera vivo. Es como una cápsula espacial que sale, entonces sale la patrulla del sistema inmunológica. Y el tipo se separa, se reagrupa sobre un lugar, se posa sobre la célula, manda una jeringa, loco, y se mete adentro y la imita. Entonces, dos cosas decía Burroughs, primero, estamos llenos de zombis, segundo, los extraterrestres no vienen del espacio, vienen de acá adentro. Necesitaban meterse en respiración del mono, y ¿como hacían para hacerlo respirar?, les dieron la palabra, hablar, decir boludeces. Entonces un mono que habla está respirando para ellos y va construyendo esas figuras geométricas. No existe la geometría, es un invento de un proyecto alienígena. El decía hay que volver a los pantanos. Bueno, ¿vos sabés lo que se llama oscuridad cero? Quiere decir que vos caminás dos metros de tu casa y no la encontrás nunca más. El la construyó en un lugar y se quedó como cuatro cinco días en la oscuridad cero. Burroughs, Nietzsche, Artaud y alguno más, esos son los que tienen alguna noción del misterio.

- También te escuché alguna vez decir que el mayor descubrimiento de Freud fue notar que si nuestro nudo fue hecho con palabras es lógico que se trate de desatar usando palabras.
Freud es un genio. Primero hay que leer “Totem y Tabú” muchas veces, muchas veces. Es un libro realmente excepcional. Ahí comprendés el misterio y comprendés la manipulación del mundo. Imaginate que el inventó una palabra para viajar entre los sueños. La palabra resistencia es así: imaginate por ejemplo un fotón. Nada a ese nivel quiere ser visto, para ver un fotón tenés que crear un invento que se llama la caja negra. Nada quiere ser visto. Entonces el hombre posa su mirada de manera que tiene que engañar al fotón para poder verlo. Freud lo diría así, el inconsciente ¿Qué es? Todo lo que estoy diciendo ¿quién lo está diciendo? (habla rápido y sin pausa) ¿quién lo está diciendo si no lo estoy pensando? ¿De dónde estamos? hablando. El te muestra eso primero. Freud es un genio, es otro gran monstruo, ahí está es el cuarto monstruo. Y otro gran monstruo es Heidegger, el problema con él es que terminó creyendo en Dios. No se como será al final de la vida de uno (se ríe) viste como será cuando te estás muriendo capás que empezás “Dios mío, Dios mío”. Pero volvamos a la realidad. El poder en este mundo lo tienen primero los sajones. El lenguaje es muy importante, la inteligencia es el lenguaje. Entonces el pensamiento lo tienen nada más que los alemanes. Si no sos alemán, no pensás. Los franceses no piensan un pedo. ¿Lacán? Tiene que agarrar a Freud. El otro tiene que agarrar a Heidegger. Son los que filosofan sobre lo que filosofaron otros. Si no sos sajón, no tenés nada. Si sos Sajón tenés el poder atómico, tenés la música, tenés todo. Y después los judíos. Primero ¿quién mandó a Moisés, a donde subió y qué vio? El primer loco de la historia era Akenathón y él lo conoció. Entonces vos imaginate iban doscientos mil judíos caminando y llegaban a un lugar y pedían permiso para pasar. Les decían que no porque si pasaban se comían todo arrasaban la tierra. Entonces los tipos doblaban, sí se iban pero anotaban. Volvían y mataban a todas las personas, todas las mujeres, todos los niños. Todo. ¿Por qué te pensás que los quieren matar? Son los más grandes asesinos de la humanidad. Ellos inventaron todo. Son tan inteligentes que inventaron el trabajo y el dinero, que es una plata invisible. ¿Dónde queda Israel? Queda en Nueva York. Estados Unidos no existe, es Israel. Es al revés. No es que Estados Unidos apoya, no, es Israel que apoya. Me acuerdo cuando saqué en la tapa de la Cerdos “Irak te amo” en la tapa. No sabés lo que me pasó. Renunciaban los cadetes. Y yo les explicaba  que yo no soy antisemita. Hay doce tribus. Yo soy semita. Soy sirio. Hay doce tribus, una maldita, que son ellos, los israelíes. Cualquier árabe es semita. Esa es la Tribu que quiso matar Hitler, siempre los quisieron matar pero son invencibles.
   
       

- ¿Alguna vez pensaste que si en algún momento de tu vida hubieras arrancado para otro lado tendrías otro status?
No, no, eso nunca. Empecé rápido en el periodismo y cuando estaba en Pan Caliente me llamaron de Clarín. Y empecé a escribir en Clarín firmando mis notas, hasta que en algún momento no se que escribí que me lo rechazaron y los mandé a cagar y no se porque lo hice. En esa época me quería mi mamá, todos me querían. Me hice famoso. Me llamaron de otro diario, empecé a decir cada vez más mierda y terminé con “Cerdos & Peces”. Que a mí es lo que más me gustó en la vida, no lo cambio por nada. Hay una frase que dice que para ser guerrero no hay que tener ningún gato, porque te lo van a venir a matar. Entonces yo no tengo nada. No tengo nada para perder. Entonces no me importa nada. Que me va a importar, yo me voy a importar. Quien se quiere cuidar a si mismo. Además no tengo pareja, cosa que detesto, ni en broma viviría con nadie. Viviría con un amigo o con una amiga. Pero no viviría nunca en la trama de mierda de la pareja. Decir “hola mi amor”, sentarse a comer. Ir al cine volver, que te digan “llegaste tarde”. Es una mierda. Cada tipo que se va a vivir con una mujer deja de vivir. A menos que se vaya con una puta. Yo no voy a la casa de la gente porque la vida de pareja es una mentira total. No conozco un solo matrimonio mágico. O sea, pasando cinco años por lo menos. No, ya al año son unos boludos. Hay mujeres que no les chupan la pija a los maridos. Como decía Freud, el pudor y la repugnancia son las mayores invenciones de la moral. Y la moral es la mayor de las perversiones sexuales. Te cojés a un cadáver ¿y a quién le hacés daño?. Te cojés una vieja y es gerontofilia, te cojés un niño pedofilia…  


Hablando de música

Hablemos de grandes bandas de rock. A Dream Theather los voy a ver. Creo que en la nueva movida me inició Portishead. Para mi el sonido había terminado, estaba podrido de la década del setenta y de repente escuché Portishead. Después Massive Attack me mató también. Coldplay, escuché Nick Drake. Un montón de bandas alucinantes. Bueno, The Strokes me encanta. Una banda simpática. Inventaron un rasgueo y hace mucho que no se inventaba. Desde Dire Straits que no se inventaba un manera de tocar. Y los que más me gustan siguen siendo Radiohead. Me parecen los Pink Floyd de esta época. Si veo a Radiohead me muero. ¿Escuchaste Air?

- No...

Uyy, te va a matar. Son tres, no sabés la música que hacen. Y ahora estoy tratando de enseñarles a unos pibes nuevos que hagan algo que acá nunca funcionó que son las obras conceptuales. ¿Qué obra conceptual grande hubo acá? “La Biblia”. “Oktubre” es una obra conceptual. El mejor disco de los Redondos es “Oktubre”. ¿Y qué más?, nada más. Acá se hace Beatles, ta´ bien. saben hacer Beatles.

- Pero Beatles hasta el 65.

Claro, ellos inventaron todo. En el lado dos de “Abbey Road” está todo. Desde Aquí llega el sol hasta el final. Del lado uno me gusta solo algo, Something. Pero el lado dos… Bueno en chile van los Rolling Stone y van veinte. Tocan los Redonditos y van treinta. No pasa nada. Pero iba Soda Stereo y se llenaba. Allá pegan esas bandas.

- Allá les gusta La Ley, que son más pop.
Acá también. Nunca triunfó un grupo chileno acá y La Ley hace cinco seis funciones. Y los de La Ley vivían en mi casa. Bueno uno murió, era drogadicto. Pero te cuento que el tipo no se acordaba. Le empecé hablar y le dije ¿te acordás cuando vos te picabas en mi casa? Y me debés plata, no me pagaste el último gramo. El cantante de La Ley era un reventado, ahora es un boludo. Pero La Ley triunfó acá. Para mi el mejor grupo chileno era uno que se llamaba Los Electrodomésticos. Y acá nunca pasó nada porque era una banda experimental, con un sonido rarísimo.

- ¿Como ves a la gente en la calle?

El mundo es una pesadilla. Yo camino por la calle y estoy muy sacado, veo a los zombis, están todos muertos. El mundo está muerto. Perdí las expectativas. Me pongo a llorar y no quieren ni verme. Lo que hay que pensar es esto, hay un filósofo nuevo anarquista que ha escrito un libro muy interesante y dice así: la conquista de la libertad llevó dos siglos XIX y XX. La libertad llegó más a la clase media que sacó los billetes… Pero ¿que creo la libertad?. Esta libertad que es un individualismo depredador. Viste el concepto de miserable, hedonista, que querés gozar, atesorativo, acumula los mecanismos que lo hacen gozar, depredador, se lo saca a los demás. Eso es lo que creó, miserables. Se termina el mundo acá. La creación de la fraternidad es el trabajo del siglo XXI. Esa es la luz que hay que seguir, ser fraterno. ¿Cómo es ser fraterno? Ser fraterno es, si vos cojés que el otro goce, sino no gozás un carajo. Yo te doy. Pero es muy difícil. Pensá que la palabra generosidad, viene de gen. Ninguna célula vive para sí misma, todas dan a todas. ¿Por qué existe el cáncer? De repente la célula se da cuenta que ha sido abandonada. Estamos en una sociedad cancerígena, se está muriendo. Y no nos damos cuenta que es un cáncer. ¿Por que los ladrones matan?, porque saben que se están convirtiendo en terroristas. ¿No me  das las zapatillas?, tomá, ¿no tenés plata?, tomá. Está bien que sea así. Basta de tipos que andan con coche, en la cueva alla´arriba, en el salón vip de la vida. Mientras les chupan la pija a los nenes por la calle. Cuando yo volví a Buenos Aires me sorprendieron dos fenómenos. Primero los cartoneros, me asustaron, las cucarachas de la noche. Y después los piquetes. Que se fueron desintegrando. Era mentira al final. La clase media es una mierda. Argentina es así, ahora todo el mundo está contento porque hay platita para la clase media. Son una mierda. Yo los odio a mis amigos. No se por qué los saludo. Están trabajando para el gobierno, se acomodaron.
Yo creo que la proporción de humanidad es una gota de licor en un océano de mierda. No

Hay gente. Yo soy gente. Soy alguien. Te miro, te busco, te escupo. Y que te pasa. No te pasa nada. Les grito, los escupo, y a nadie le pasa nada, son zombis. Por eso los conmuevo, a veces me paro acá y les mangueo en la puerta. Me gusta pelear. Tengo un amigo que conocí haciendo una nota para la Cerdos en una villa. Viví con ellos mucho tiempo y me traje un amigo de allá. Un villero de esos que lee a Nietzsche y es boxeador. Vamos por la calle buscando. El otro día vimos a un negro grandote que le daba una cachetada a su novia. Entonces lo putié. Y mi amigo pum le dio una trompada. Me encantan esos tipos que pegan. Todas las peleas son tuyas. Vos no podés pasar por el mundo sin que te caguen a trompadas. Vos no podés permitir que le peguen a una mujer, ni que le peguen a un niño. Es una calamidad.

   
       

- ¿Nunca leíste a Onetti?
Sí, no me gusta. Me aburre. A mi me gustan los narradores norteamericanos. Hemingway, Capote, Paul Auster, Bukowski, Henry Miller, Norman Mailler… Acá en Latinoamérica los escritores primero se pasan buscando una voz. ¡Una voz! No que empiece el libro y diga el cadáver estaba en el piso. Son unos pelotudos. Uno de los pocos escritores que me gusta de Latinoamérica es Vargas Llosa, que es una mierda como sujeto, pero escribió dos o tres libros perfectos. Después Roberto Arlt. También… ¿Pedro Páramo lo escribió?

- Rulfo

Rulfo, que es más del norte. Aparte Latinoamérica está perdida en el pasado. Hay que escribir de ahora para adelante. ¿Dónde está la vida? Hay que escribir de la urbe, de las putas. De García Marquez leí dos libros. Los Náufragos y Noticias de un Secuestro que está alucinante. Yo de ese libro aprendo. Como aprendo del mayor periodista latinoamericano que fue Walsh.

Big Bad City *

Fragmentos

“Cuando llegué al portal de San Telmo que había elegido como probable morada, di unas cuantas vueltas antes de decidirme a entrar. Estuve merodeando mi “nuevo hogar” durante tres noches, luego de descartar otras posibilidades tales como instalarme bajo las grandes vigas que sostienen la iglesia de la calle Bolívar, o sobre el Parque Lezama, en la ladera de la calle Martín García, donde habitualmente pernoctaba un pequeño clan de tucumanos integrado por media docena de familias.

El sitio que finalmente elegí era una vieja casona que estaba en alquiler desde hacía tiempo sin que al parecer le interesara a nadie. Al principio dudé en mudarme porque la casa estaba ubicada sobre la calle Carlos Calvo, casi en diagonal a Plaza Dorrego, y ningún mendigo o linyera se atrevía a atrincherarse en un sitio tan custodiado por la policía, pero yo era nuevo en el oficio de vivir en la calle, y la noche anterior me había atrevido a transportar al zaguán una caja de cartón con algo de ropa, una estera y algunas frazadas, además de un paquete de velas, unos pulóveres anudados que servían de almohada y novelas policiales robadas de la biblioteca pública de calle Patricios.”

“Mi aspecto aún conservaba cierta elegancia. No parecía un vago o un rufián, como seguramente lo parecería en una o dos semanas, cuando la erosión de la intemperie fuese extinguiendo mi aspecto humano. Ese aspecto es una rara construcción basada en la limpieza y el órden. Si te abandonás al paso del tiempo, dejás de parecerte a un humano, y adquirís la imagen de lo que realmente sos: un animal, un simio de difícil clasificación en el árbol genealógico de los androides. En mi juventud me había ejercitado largo tiempo ante el espejo, y finalmente vislumbré el aspecto del animal que yo era. La primera vez me asusté mucho. Sea lo que fuera aquella cosa que me miraba desde el espejo, estaba enojada.”

     

“Una mañana, llorando desconsolada y gritando como energúmena, Gladys me hechó de su casa del barrio de Barrancas de Belgrano. Bajé por el ascensor con cara compungida, como si ella me estuviera espiando desde una cámara oculta. Yo no había provocado aquella crisis y no entendía bien que había pasado, pero una enorme dicha se fue apoderando de mí durante aquella primavera del ´86 en la que todavía podía ver el prana del aire (una rayitas transparentes, casi invisibles) lloviendo sobre mis pasos.
Caminé lentamente y sin darme vuelta hasta la parada del 60, esperando la loca carrera de Gladys, arrepentida de haberme liberado. No se trata de una analogía: yo era un preso saliendo de la cárcel por un error burocrático, no porque la condena estuviera cumplida.

Desde los 18 años, por distintos motivos había estado entrando y saliendo de una pareja a otra. Por lo general, antes de terminar una me enganchaba con otra. Fueron 22 años de prisión. Me había convertido en un tumbero. Un tipo que no sabe vivir en libertad y hace lo imposible por regresar a la cárcel.

Ese verano cumpliría 40 años, y no me parecía demasiado tarde para escapar de la vida conyugal (con o sin papeles); esa pesadilla que te obliga a ser dos. El dos es una cifra aberrante, que solo puede triangularse eyaculando un niño sobre el mundo.

Esa mañana, Gladys se había despertado en estado de gracia, aunque con ellas nunca se sabe. Si intento recordar esos días, no me parecen muy diferentes unos de otros. Yo llegaba y le hacía unas caricias torpes, prendía la tele mientras ella cocinaba, y después comíamos. Enseguida me ganaba una libido morbosa pero irrelevante. Cuando íbamos a la cama, ni siquiera había gestos de seducción. Ella tenía que bajar lentamente hasta acurrucarse entre mis genitales. Casi inmediatamente después de eyacular en su boca, se lo agradecía y me dormía como un cerdo satisfecho.”

* Big Bad City, El cuenco de Plata 2006.

   

 

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