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Minuto 45 - La página de fóbal del Sr. Atenor López
Atenor López |
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| Siga el baile, siga el baile |
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Que el campeonato pasado le trajeron como 16 jugadores. Que de esos 16, 15 eran horribles y los dejó libres, conflicto incluido con los negros colombianos que querían echar sin pagarles. Que ahora le traen al Dream Team del Paco y todavía no gana. Que pone los suplentes y calienta a un pueblo. Que no pone a Mozzo y calienta a un pueblo. Que deja a Bueno en el banco y calienta a un pueblo… Que lo echamos. Que no lo echamos, que vamos a esperar a que pierda un partido oficial. ¿Adivinen de quién habló? No, no es del Ronco López, che. Ya les dije varios números seguidos que del peluquero ese no voy a hablar (ya arrancamos con un 1-6, el oasis está desapareciendo).
Bueh, no adivinan. Debe ser que nadie lee esta porquería. Estaba hablando de Matosas. Pero, ¿qué quieren que haga el pobre tipo? ¿Ustedes se creen que con toda esa manga de excursionistas, que conocen de memoria los bancos de un montón de canchas del fútbol europeo, la cosa iba a ser así de fácil? Saco de la bolsa a Darío, que en cuanto deje el bastón va a ser un gran defensa. Pero después: el Plancha Estoyanoff ya se lesionó (el tema es la cabecita, eh!); el Marciano Olivera está coleccionando tarjetas, a ver si le mandan alguna en Navidad; El Bueno de Carlos (¡cómo me gustó que Julio le diga así!) está reaccionando desfavorablemente a la falta de electro shocks; Omar Pérez extraña al peluquero; El pobre Pacheco que, seamos sinceros, la única vez que anduvo bien fue cuando tenía a Pandiani de compañero y lo dirigía Rivas. Sumado a todos esos está Román, acostumbrado al fóbal de Danubio. Y el Negro José, que en cualquier momento se lesiona de nuevo. Con ese panorama, difícil pa’ Sagitario. Tabien, a Central le ganaron, es cierto. Y no vamos a decir nada del gol que le anularon a Central, porque me sirve que Central pierda, por los puntos pa’l descenso (gran pista pa’que adivinen de qué cuadro soy).
Ah, casi me olvido, muchachada carbonera, integrantes del plantel de Peñarol: ése que estaba en el arco el domingo es un tal Biglianti, jugaba en el cuadro del peluquero. No lo quisieron ni en Bolivia y va a ser compañerito de ustedes por un tiempo, ¿tah? |
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| Gran triunfo, gran |
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No es fácil sacar puntos en la altura. Por eso es que hay que reconocer el gran trabajo de Pelusso y sus dirigidos. Ah, no… Eso era si hacían algún punto con Cienciano, pero no. Gran jugador el Hueso Romero, che. Me hizo acordar a las mejores épocas del Indio Olivera, cuando no había tantas cámaras como hoy y te partía la espalda cerca del área, pero los jueces no se daban cuenta. ¿Qué quisiste hacer, Hueso? ¿Una inspección lumbar al peruanito? ¿Tenías un chicle pegado al tapón del zapato y querías ver si así te lo podías sacar? Bueh, parece que el juez se dio cuenta y te echó, hermano. A ver si el que se da cuenta es Pelusso, pero de que tener que dedicarte a ser camionero (dicho esto con permiso del Marrón, que supo ser camionero y gran back derecho del Mar de Fondo, en la vieja Extra).
Pero tampoco es fácil sacar puntos de visita. Y menos aún jugando bien. No, bien no jugó, pero ganó, ¡con un tarro de este tamaño! ¿Ustedes vieron lo que fue el gol de Fornaroli? Cuando lo escuché a Julio en la radio pensé que había sido una obra de arte como el gorro que le metió al pobre Reyes (que de aquí en adelante, si encuentra puesto en algún cuadro, va a ser un tipo de suerte; no es tu culpa, muchacho, pero no era momento pa’meterse en el arco de Peñarol). Pero no, fue más bien un aborto de la naturaleza, que aprovechó el gurí éste. Con una viveza bárbara, hay que reconocerlo. Pero rebotó en todos lados, el golero salió con una mano sola (la otra la había dejado en la casa) y a guardar. Pensar que los pibes estos del Coronel Ese serían unos jugadores bárbaros si el fóbal se jugara sin arcos… Encima, el juez les hizo tirar de nuevo un penal cuando lo habían metido después del rebote, porque Viera se había adelantado.
En fin, ojalá tengan suerte en la Copa. En el Campeonato, por el bien del fóbal , no molesten mucho, dejen vía libre pa’ Defensor y Danubio |
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| Imperdible |
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Ese adjetivo le cabe a La Hora de los Deportes el día del debate entre Etchandy, el Toto y Julio. Las vueltas que daba nuestro minuano más bronceado (ojo el cáncer de piel che, hay que cuidarse…) para defender a Tenfield y Casal sin defenderlos eran maravillosas. Entre lo que dijo y lo que se desdijo podríamos hacer una obra de teatro personificada por Esmoris. Lástima no haberlo grabado, para después desgrabarlo y ponerlo en papel. Maestro digitador tendría que ser quien hiciera esa tarea para que algo quedase claro (N. de R: esta frase fue modificada para que tuviera algo de sentido, pues la forma de escribir del Sr. Atenor no fue la más adecuada en este momento de la nota). ¡Aguante Etchandy, que dos por tres mete sus verdades en ese lenguaje de profesor aburrido! ¡Aguante el Toto, que no pierde la calma y sigue hablando con sujeto y predicado, verbo y complemento directo, eludiendo las costumbres del periodismo deportivo! ¡Aguante Julio, que sin él esta columna carecería de sentido!
Me aburrió el fóbal
Y sí, mitad por que no había fóbal, mitad porque el periodismo me tenía podrido hablando siempre de lo mismo (Peñarol y Paco, Damiani y Paco, Charly Good – o “El Bueno de Carlos, como lo llama nuestro amigo Julio – y Paco), me fui al Palacio Tenfield a ver básquetbol. Deporte lindo este, che: parecen todos nenes bien y se cagan a piñas abajo del aro, vuelan los codazos; protestan todo; se pueden hacer todos los cambios que se puedan (¡cómo estarías con esa si te dejaran, Matosas!); un segundo es un montón de tiempo; la hinchada putea a los jugadores a un metro de ellos. Ah… es como si estuviera en casa con la gorda, pero un poquito más aliviado…
Eso sí, tiene algo en común con el fóbal: los jueces son de terror: así como Fernando Cabrera es capaz de correr 50 metros para meterte una tarjeta amarilla en la cara, estos tipos son capaces de hacer grandes piruetas para marcar qué cuadro tiene que sacar cuando la pelota se va afuera, y también ponen cara de malos cuando cobran una falta. Todo eso además de cobrar cualquier cosa: a Hebraica lo cocinaron con Defensor, a Defensor lo cocinaron con Atenas, a Atenas lo habían cocinado con Aguada y así podríamos seguir. Y hay jugadores y jugadores, che. El Bicho Silveira tiene que llegar como a doce faltas para que lo echen por quinta. El Nene Izuibejerez – pahhhh, ¿se escribirá así? – vive protestando, desde el segundo 4 hasta que sale por quinta; eso si los jueces no se hartan y le meten un par de técnicos como contra Bigúa. Andá a reclamarle a papi, querido. También está Páez, que vive de mal humor y no hay partido que termine en cancha.
Pero está lindo, vo. En estos momentos, bastante más emocionante que nuestro principal deporte (tomá, parezco el gran Julio César Gard con esa frase). Lo que molesta es que hay hinchadas rompehuevos, de esas que se la pasan gritando y no te dejan en paz. Y en el Palacio retumba todo, el sonido se multiplica, parece que va y vuelve. La de Atenas es insoportable. Ya mismo le digo el gordo ese que anda siempre con el torso desnudo, que a ver si se deja de molestar a Dahiana Abrasinskas – y dale con estos apellidos que no sé cómo se escriben – y, de paso, al resto del mundo también.
Y por estos mismos motivos, una pena lo de la barriada malvinense, che. No podrían haber cerrado mejor los números para que Malvín y la UA quedaran afuera. Y juntitos. Así que ahora, a gritar y molestar a la rambla.
Nadie esperaba lo de Trouville. Otra pena. A los hebreos les viene la brava ahora, tienen que cruzarse con “A la carga Reformer” Atenas. Si logran jugar al basquet, los veo bien. Si entran en la de la hinchada de Atenas, marchan. En la otra llave, parece que Biguá es favorito contra Defensor. Pero nunca se sabe, un segundo en básquetbol es mucho tiempo.
Capaz que me dedico a escribir de esto, che. Me gustó. En el próximo número les cuento de las semifinales. |
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