fechado: 1966
*
Del diario París flash (17/2/69 al 21/2/ 69).
Es de noche
en París y la nieve
convalece
en los bordes de las calles.
Hay un silencio
merodeando las copas
de los árboles crispados
El cielo oscuro
parece al alcance de la mano:
se diría que se puede
hacer el amor
así desnudos
sobre la nieve blanca.
París, 17/2/69
*
Hay una paz
producto del hastío.
Inventamos posiciones
nuevas
(el amor es un rito
improvisado
pero tiene sus leyes
y nos cambiamos la cara a cada rato:
reímos o lloramos
o gritamos o besamos
y somos como el despojo
de un pasado incompleto
—amor, aberración pasajera
si no inventamos
posiciones nuevas—
París, 18/2/69.
*
En la Gare d`Orleáns podemos leer una revista pornográfica o masticar
un “chewing gum” porque Dios está presente en cada uno de los
papeles inservibles o viceversa.
No hay razones lógicas para no lustrarnos los zapatos en una máquina
automática pero en el cielo las estrellas seguirán titilando a millones
de años luz de distancia.
Esa seguridad puede ser angustiosa pero podemos tomar una aspirina.
París, 20/2/69
(en la Gare d´Orleans)
*
El siguiente es uno de sus últimos poemas, fechado en Enero, 1972
Podré esperar sólo de tiempo irás solo a parar
lo tomaré de ayer
para tirarme abajo
de tu espacio de tu acuario violeta
eso que crece
y como
de tu llanto
mandíbula batiente
el pulmón partido en la coca
allí calienta y sola
mirando a través de ti pero ha cambiado
moviendo un rincón de aquél techo
camino de la noche
porque de lejos sin saber la cara
señor de la esperanza
vagando la rambla de esa nata
la ceniza en tus pestañas
la conciencia en tu algodón rosado
la inteligente sensación
de cúbito toda abierta
creía conocerte sándwich
conocerte alforja
conocerte gozne de mi tiempo
en tu iris pasta dulce un bikini floreado
se tuesta un sutién adolescente
se ramifica nuestra mano
nuestra tierra
el dedo se extiende filantrópico
adentro de aquél semántico agujero
y ahora
la entrada de tu pelvis es una llanta infinita
podré esperar
la bala ciega
de tu espacio
de tu anuncio de cine
cinturón del aire
televisando crecer
los cadáveres inermes en el seno del cielo fluorescente
porque estoy de veranos llenos de golpe
hondo en lo profundo
de bucear
ya estoy ahí
como un pensamiento submarino en el cielo azul
en un tajo de la noche estoy ahí parado en bolas
sobre un nuevo mundo oteando tu desnudez como la mía
todo de golpe
en la nueva mañana
por algo que campea en los muslos abiertos
en la risa
por donde me derrumbo
y ya
estoy ahí
prendido a una navaja
que correrá por tus piernas asesinas
diré
que se prendió a una navaja
que se corrió por unas piernas asesinas
porque estoy en el espejo de unos enormes lentes atisbando un “que se corrió”
y derrumbó como un tubo infinito y
de golpe
soy
la intención del absoluto
la voluntad del pensamiento
diré
porque se está en el espejo
derrumbándose de golpe
las dunas quietas
en la sal de la tierra
en la violación de un agua viva
atrás del año pasado
y del otro
pura aceituna de la desolación
convencido
enteramenteconvencido
podrá salvarme la melancolía y como siempre el tiempo irremediablemente mío
podrá correr atrás de la moto
por algo que campee en los muslos abiertos
en los senos llenos
entre su vida toda
y su muerte segura.
enero, 1972.
|