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Los rostros de una guerra silenciada

     
       

Guillermo Baltar

     
       

Entrevista a María Laura Guembe

     
       
El pasado viernes 16 de mayo, María Laura Guembe (Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Buenos Aires), disertó en la Sala del Centro Municipal de Fotografía (CMDF), sobre el libro que realizará junto a Federico Lorenz: “Cruces. Idas y vueltas de las Malvinas. Aproximación fotográfica a las marcas de una guerra”(*). Un trabajo de investigación y relieve fotográfico, sobre la situación y los estados de emergencia por los que tuvieron que atravesar los entonces combatientes de las islas. Gembe, que también creó y coordinó el archivo fotográfico sobre terrorismo de Estado en el marco de la Asociación Memoria Abierta, ha ejercido la docencia en la Universidad de Buenos Aires y diferentes escuelas de cine de su país. Actualmente trabaja en capacitación docente en el Ministerio de Educación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde imparte cursos sobre la fotografía inserta en la memoria y en la historia reciente. “Cruces. Idas y vueltas de las Malvinas...”, fue presentado en nuestro país, el pasado año en el Salón Azul de la IMM, en las Jornadas dedicadas al Autor, bajo el marco del Fotograma 07. Con ella mantuvimos esta entrevista.
 

Las fotos son exclusivas del libro "Cruces - Idas y vueltas de Malvinas"

 

 

       

- ¿Como se origina este proyecto?

Tanto Federico Lorenz como yo estábamos interesados en el tema de la guerra. El había editado un libro sobre el tema el año anterior y yo venía relevando archivos de fotos. Juntamos ambos intereses, más el de la editorial Edhasa y comenzamos a trabajar especialmente para el libro.

- Que le interesaba particularmente de este conflicto

No me interesaba la parte relativa a la estrategia militar. Me interesaban entonces, aún hoy, las historias de vida atravesadas por la experiencia de la guerra. Sobre todo la experiencia de los soldados conscriptos. El servicio militar en dictadura ya era una experiencia difícil. A ellos les tocó vivir el capricho militar en toda su extensión y eso marcó su vida de una forma muy particular Me interesaba adentrarme en esas historias.

- Cuénteme un poco de la labor de investigación, ¿como fue el rastreo del material fotográfico?

Lo primero que hicimos fue relevar exhaustivamente archivos personales e institucionales en Buenos Aires y algunos lugares del interior. Visitamos archivos de diarios, ministerios,  centros de ex combatientes, conversamos con fotógrafos que estuvieron ahí. Queríamos conocer el universo existente de fotos de la guerra y nos sorprendió la gran cantidad de material que no había circulado nunca.
   
       

- La investigación creo recordar se centra en el Regimiento Número 7 de La Plata.
 
Al principio queríamos hacer un libro sobre la experiencia de la guerra en las ciudades del interior. Sobre las marcas que la guerra había dejado en esas ciudades. Luego nos fuimos deslizando hacia la experiencia de los soldados conscriptos. Este giro se terminó de producir cuando visitamos en Centro de Ex Combatientes de las Islas Malvinas (CECIM) de la ciudad de La Plata, que reúne ex combatientes del Regimiento de Infantería Nro7 de esa ciudad. Ellos tienen un gran registro fotográfico de la experiencia de la conscripción, la guerra la posguerra. Además ocurrió ahí una casualidad muy grande: teníamos algunas fotografías que trajimos del Imperial War Museum de Londres, que habían sido tomadas por ingleses, o por argentinos en las islas (fotos que fueron requisadas al final de la guerra), y algunos de los soldados que aparecían en ellas pertenecían al Regimiento 7. Los hombres que nos recibieron ahí comenzaron a reconocer las caras en las fotos y eso fue muy fuerte porque entonces las imágenes se llenaron de historias.

- Cuénteme alguna de esas historias. Sé de soldados que se sorprendieron al verse en el libro, otro que recordaban como aseaban sus trincheras para que sus familias no tuvieran un registro real de sus situaciones intempestivas

Pudimos conocer, por ejemplo, el caso de Pablo Baez, un ex soldado que había pasado toda su posguerra dibujando el pozo de zorro que compartía con dos compañeros, para contarle a su familia cómo había sido la guerra para él. Cuando le mostramos la foto donde aparecían los tres en el pozo, él no lo podía creer Recuerda que los retrató un oficial que había llevado una cámara y estaba retratando uno a uno a todos sus soldados. Recuerda que cuando su compañía tuvo que replegar, el oficial debió dejar la cámara allí y nunca imaginó que un día vería esa foto. También pudimos mostrarle a Hugo Robert, otro ex combatiente, una foto del momento en que, siendo prisionero junto con un grupo de soldados, los ingleses los llevan a embarcar para mandarlos de vuelta al continente. Hugo estaba seguro de que a él nunca le habían sacado una foto en Malvinas y cuando la vio no lo podía creer. Tuvo un proceso largo con esa imagen, mirándola, para llegar a incorporarla a sus memorias de la guerra.

Historias como esa hacen que la producción del libro valga la pena sin ninguna duda.
   
       

-  UD. Mencionó que las Fuerzas Aérea fueron especialmente receptivas a este trabajo y que les brindaron su material de archivo. Siendo la fuerza que tuvo mayores éxitos y mayor notoriedad del lado argentino, piensa que por parte de estos ha habido una mayor sensibilidad hacia la visualización de este tema.

Tal vez sí. Tienen historias que les duelen, cada muerto les duele. Eso pude notarlo conversando con las personas que me atendieron en el archivo. A ellos no les da igual que los muertos sean olvidados. Quieren que cada piloto que murió en las islas quede en la memoria colectiva de alguna manera. Nosotros pusimos muy pocas referencias a historias de militares de carrera en el libro, pero quisimos incluir un testimonio de un periodista que tenía base en el continente y presenciaba cómo cada día salían una cantidad de pilotos y volvían menos.  La mención de las cifras alcanza para pensar la dimensión de la ausencia. Es importante pensar la ausencia de los que dieron la vida cuando hablamos de la guerra.
   
       

- UD. menciono que si bien los territorios donde están los cuerpos enterrados, pertenecen al país de las víctimas, hay una sistemática negación del gobierno Británico para esto. Resalto que recientemente algunos ex combatientes pudieron visitar la isla. Que sabe de estos reencuentros.

No es así exactamente. Habitualmente (según lo establece la legislación internacional) los caídos en una guerra son enterrados en un cementerio ad hoc en el sitio donde ocurrió el conflicto y esa porción de tierra convertida en cementerio pertenece en adelante a la nación de los muertos. Por ejemplo, Inglaterra tiene muchos cementerios en otros países.

El tema con las Malvinas es que se trató de una disputa de soberanía. Entonces el gobierno argentino de ese momento se negó a “repatriar” los muertos porque eso implicaba aceptar que la tierra donde estaban no era su patria. A la vez, los ingleses no querían legitimar el derecho argentino a ninguna parcela de tierra de las islas. Ni siquiera a la que albergase a los muertos. Por eso el cementerio de Darwin no sólo no es territorio argentino sino que además existe una prohibición de colocar ningún símbolo patrio allí. Los familiares de los caídos acordaron con la decisión gubernamental de que los muertos quedaran en las islas, aún sabiendo que no sería sencillo visitar las tumbas. De hecho, pasaron poco menos de diez años hasta que se permitió a los familiares viajar a las islas. En el libro incluimos el caso de Salvador Vargas, padre de Alejandro Vargas. Salvador pudo viajar por primera vez en 1991 a visitar la tumba de su hijo. Lo hizo con un grupo de familiares. Con respecto a la prohibición de incluir símbolos patrios, alguna agrupación de familiares tiene una iniciativa para colocar en el cementerio una imagen de la virgen de Luján, porque la prohibición no dice nada de símbolos religiosos, y la virgen tiene en el manto los colores de la bandera argentina.
   
       

- La investigación la llevó también a saber determinadas actitudes castrenses respectos a los ex combatientes, por ejemplo, aquellos que necesitaban atención psicológica o psiquiatrita, no podían hacerlo fuera de los ámbitos castrenses

Para el libro hicimos muchas entrevistas. Se puede pensar que hacer un libro de fotos consiste en juntar fotos y darles un orden, pero acá queríamos mostrar aquellas marcas de la guerra que dan cuenta de la dificultad de vivir con una guerra en el pasado, en términos individuales y colectivos. Los cuerpos son superficies privilegiadas para leer marcas.  En las entrevistas los temas físicos aparecieron con insistencia, en algunos casos, porque marcan la vida cotidiana de muchos ex soldados, y en otros porque son parte de luchas posteriores. Una de ellas es el tema de la atención médica, que para la mayoría de ellos sigue siendo fundamental.
 
- Que opinión ha recibido de los ex combatientes respecto a este trabajo.  

No todos los excombatientes comparten la mirada que Federico y yo tenemos de este tema. Algunos creen que cuestionar el pasado respecto de Malvinas es un acto de traición a la patria porque la causa vale más que los errores cometidos. Algunos creen incluso que no se cometieron errores. Otros, que fueron a la guerra siendo soldados conscriptos (jóvenes que cumplían con el servicio militar obligatorio y no llevaban adelante carrera militar), se manifestaron más que conformes con el libro, porque es la experiencia de ellos la que contamos ahí. Las fotos que circulan habitualmente maquillan mucho la experiencia de los soldados: el hambre, el frío, la suciedad, las heridas, todo se difuma un poco en las fotografías de prensa. En el libro, eso está en primer plano.

Hemos recibido felicitaciones desde muchos sectores de la sociedad, incluso desde la Embajada Británica y el Buenos Aires Herald.
   
       

- Como los ve  desde esa otra perspectiva que el libro muestra

Los ex soldados son civiles. Eran civiles aún durante la guerra. Muchos de ellos habían recibido la baja del servicio militar. Pero el hecho de que hayan combatido con uniforme, hace que la sociedad los considere parte de las fuerzas armadas. Eso hace que sea muy difícil para ellos explicar su causa contra esas fuerzas. Además, muchas agrupaciones de ex combatientes tienen actitudes pro militares. Entonces la gente se confunde y es lógico. Las internas entre agrupaciones son complicadísimas aún para quien se adentra en el tema. Nosotros quisimos contar las historias de aquellos que no adscribían a la causa militar entonces, y que no lo hacen ahora: los que se vieron en esa situación por cuestiones de legislación estatal. Chicos de 18 ó 20 años que tuvieron que obedecer a una fuerza arbitraria y que por eso vieron sus vidas marcadas para siempre.

-Es aún tabú el tema de los ex combatientes o la sociedad argentina ha asumido su deuda con ellos.

Es un tema muy complejo. Se puede hablar de una parte de la sociedad que los discrimina por distintas razones: porque identifican su causa con símbolos militares (¿cómo despegarlos?)  y a simple vista es difícil diferenciar esto de una reivindicación de lo militar; porque suben a vender cosas a los colectivos, poniendo el tema en la vía pública desde un lugar que juega mucho con la culpa de la sociedad civil; porque el tema de la responsabilidad civil sobre la guerra está muy lejos de ser saldado y los ex combatientes lo ponen en agenda cada vez que pueden, a través de demandas que pueden ser más o menos legítimas, pero que aún no consiguen un marco de recepción sólido.  Entonces, todo aquello que esta sociedad tan inexperta en términos bélicos no puede resolver, se vuelve en contra de los ex combatientes.  Prueba de ello es el altísimo número de suicidios, que ya linda con el número de caídos en las islas (el libro cuenta también sobre este tema). La sociedad no supo ayudarlos y a ellos en demasiadas ocasiones no les alcanzó con ayudarse solos. Es que no se trata de un problema de unos sino de todos.
   
       

- Apórteme cualquier dato que crea conveniente

- El libro se transformó en una muestra de fotografías que fue producida por la Comisión Provincial por la Memoria, de ciudad de La Plata y que se expuso este mes en el Salón de los Pasos Perdidos del Honorable Congreso de la Nación.  Es una muestra itinerante que tendrá por destino a continuación algunas localidades del interior del país.

-  Como llego hasta el CMDF y que sensaciones e inquietudes puede rescatar de sus talleres y ponencias

Llegué al CMDF por las Jornadas de Fotografía que organizan todos los años. Para mi es un verdadero orgullo poder participar de este emprendimiento, ya sea a través de esas jornadas o a través de algún taller. No hay muchos espacios que trabajen sobre la fotografía histórica con la seriedad con que lo hace el equipo del CMDF. En temas de investigación, sobre todo, han abierto un espacio inédito y a mi además me resulta interesante compartir temas tan argentinos como los que yo trabajo, con un público vecino que se interesa de una forma muy respetuosa.
   
       

- Que le dejo a nivel personal y emotivo este trabajo 

El libro abrió muchas puertas. Muchas inquietudes. La primera sensación cuando lo terminamos fue que hay muchos otros libros para hacer sobre este tema. Que quisiéramos poder contar cada historia. Recorrer el país buscando esas historias escondidas de quienes volvieron a sus provincias y siguieron sus vidas como pudieron, en ocasiones alejados de sus compañeros, sin nadie con quien hermanarse en el recuerdo. Queda mucho por hacer con este tema, aunque no sea fácil. De alguna manera, es un camino que recién comienza.

Guillermo Baltar Prendez es Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y Técnico en Post Producción Digital por la Escuela de Cine del Uruguay. En los años 80 fue periodista cultural de La Semana de EL DIA y del semanario Jaque. En la actualidad realiza entrevistas para el Suplemento Cultural de El País y escribe sobre fotografía en la revista cultural Dossier e integra el staff permanente de 45RPM.

 

(*) Título: “Cruces. Idas y vueltas de Malvinas”
Editorial: Edhasa
Año de edición: 2007
128 páginas
   

 

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