Página anterior
19
Página siguiente

Apretá Play: 20 películas para empezar el milenio

     
       

Rodolfo Santullo

     
       
No es un ‘ranking’ absoluto, ni totalitario: son simplemente 20 ejemplos de buen cine reciente, con la única condición de haber sido exhibidos en la pantalla grande montevideana (ya fuera en cine comercial, Cinemateca o Cine Universitario). Alguna de las más recientes quizá todavía se encuentra en cartel, y todas las demás están a su alcance en cualquier video/DVD club amigo.
     
       

Abajo el telón (Cradle will rock) (EE. UU., 1999) Dirigida por Tim Robbins, con Hank Azaria, Emily Watson y Bill Murray.

El actor Tim Robbins se consagra definitivamente como director en esta compleja historia coral, que marca a su vez el perfil político socialista tanto de él como de los integrantes de su elenco. Figuras como Diego Rivera, Orson Wells y Samuel Beckett se dan cita en una historia que recorre la depresión de 1929, el teatro, el comunismo, el fascismo y un largo etcétera.

¿Dónde estás, hermano? (O brother where are thou?) (Reino Unido / Francia / EE. UU., 2000) Dirigida por los hermanos Coen, con George Clooney, Tim Blake Nelson y John Turturro.

La última obra maestra de los hermanos Coen (quienes por cierto tienen varias en su haber): una revisión libre de La Odisea de Homero, ambientada en plena depresión estadounidense, que homenajea a su vez las comedias clásicas de Hollywood, como las de Frank Capra, Billy Wilder y muy especialmente Preston Sturges y su Sullivan´s Travels, a la cual alude directamente desde el título. Asimismo, una banda sonora para el recuerdo.

   
       

Shiner (Reino Unido, 2000) Dirigida por John Irving, con Michael Caine, Martin Landau y Andy Serkis
Policial negro británico, excepcional en su pulso narrativo, su parquedad y una violencia que en ocasiones llega a sacudir, amén de un guión a cargo de Scout Cherry que carece de hueco alguno. Caine compone uno de los personajes más grandes de su carrera (lo que es bastante decir) en esta historia de peleas de boxeo ilegales, estafa y asesinato.

El espinazo del diablo (España / México, 2001) Dirigida por Guillermo del Toro, con Federico Luppi, Marisa Paredes y Eduardo Noriega.

La obra maestra del director mexicano y piedra angular de su cine fantástico e histórico, más en la senda de su posterior El laberinto del Fauno que su carrera como entertainer en Hollywood (con productos como Blade 2 o Hellboy). Una tenebrosa historia de fantasmas en la Guerra Civil Española, con un Luppi que se come la película

   
       

Gosford Park (Reino Unido, 2001) Dirigida por Robert Altman, con Helen Mirren, Maggie Smith y Clive Owen.
El conjunto soñado absoluto de actores británicos se cruzan con un Altman en perfecta forma, para generar la que sería en definitiva su última obra maestra. Una comedia coral, con asesinato incluido y su misterio a lo Agatha Christie, que le sirve al prestigioso director para analizar la sociedad de clases y la hipocresía de la rancia aristocracia inglesa.

En el dormitorio (In the bedroom) (EE. UU., 2001) Dirigida por Todd Field, con Tom Wilkinson, Sissy Spacek, Marisa Tomei.

Amarga visión sobre la pérdida de un hijo, la inutilidad de tomarse la justicia por mano propia y el sentimiento de impotencia definitivo. Con un elenco que se saca chispas, Field, actor de profesión, salta a la fama como director para transformarse en uno de los referentes del cine de autor estadounidense, como probó con la más reciente Secretos íntimos (Little children).
   
       

Las horas (The hours) (EE. UU. / Reino Unido, 2002) Dirigida por Stephen Daldry, con Nicole Kidman, Julianne Moore y Meryl Streep.

Drama contado en tres épocas distintas y que es a su vez todo un lucimiento para el extenso elenco, con particular destaque del género femenino. El director Daldry dota de un tenso ritmo a todo el metraje, donde destaca a su vez la fotografía a cargo de Seamus McGarvey. La interpretación de Virginia Woolf le valió un premio Oscar a Nicole Kidman.

El gran pez (Big fish) (EE. UU., 2003) Dirigida por Tim Burton, con Ewan McGregor, Albert Finney y Billy Crudup.

La más reciente obra maestra del director Burton (quien suele tener un nivel más que alto en el grueso de su producción) es a su vez una de sus pocas películas optimistas, o al menos, esperanzadoras. Extremadamente emotiva, no escatima sin embargo acertadísimos golpes de comedia, con un Ewan McGregor muy afinado en el rol principal.
   
       

Los Increíbles (The Incredibles) (EE. UU., 2004) Dirigida por Brad Bird, con las voces de Craig T. Nelson, Holly Hunter y Samuel L. Jackson.

Luego de marcar un antes y un después en el mundo de la animación, los estudios Pixar presentarían la que sería su obra definitiva. Comedia familiar de superhéroes, es su vez un notable acercamiento del género de las historietas a la gran pantalla, aunque no adapta ninguna obra en particular (si bien los ecos del Watchmen de Alan Moore y Dave Gibbons suenan con fuerza).

En busca de Nunca Jamás (Finding Neverland) (Reino Unido / EE. UU., 2004) Dirigida por Marc Foster, con Johnny Depp, Kate Winslet y Freddie Highmore.

La historia del escritor James Barrie y de su máxima creación, Peter Pan, en un drama emotivo que no le hace asco a las lágrimas o a la risa. El director Foster es otro de los nombres importantes del panorama actual, y qué decir de su protagonista Johnny Depp:  uno de los diez actores más versátiles en actividad.
   
       

Cachimba (Chile / Argentina / España, 2004) Dirigida por Silvio Caiozzi, con Pablo Schwarzz, Mariana Loyola y Patricio Contreras.

La primera comedia del veterano director chileno Caiozzi es también su mejor película hasta la fecha. Basada en un relato de José Donoso, Cachimba cuenta la agridulce historia de un oficinista que cree haber encontrado en Valparaíso, Chile, la obra perdida de un pintor magistral, y con ella, el escape a su anodina vida. Nada será tan fácil, por supuesto.

Entre copas (Sideways) (EE. UU., 2004) Dirigida por Alexander Payne, con Paul Giamatti, Thomas Haden Church y Virginia Madsen.

Una historia mínima, el viaje por viñedos californianos que emprenden dos amigos, sirve de excusa para una tragicomedia sobre las cosas importantes de la vida y sobre las relaciones, sin ser en ningún momento pomposa o grandilocuente. Cuenta además con actuaciones de lujo, a cargo del siempre efectivo Giamatti y el aquí sorprendente Haden Church.
   
       

Melinda & Melinda (EE. UU., 2004) Dirigida por Woody Allen, con Radha Mitchell, Will Ferrell y Chloe Sevigny.

Probablemente el mejor Allen de los últimos diez años nos brinda aquí unos de sus filmes más completos: la misma historia, la llegada sorpresiva a una fiesta de una desconocida, se cuenta en clave drama y en clave comedia, siendo absolutamente efectiva en ambas ocasiones. La australiana Radha Mitchell deslumbra en su doble rol.

La caída (Der Untergang) (Alemania / Austria / Italia, 2004) Dirigida por Oliver Hirschbiegel, con Bruno Ganz, Alexandra Maria Lara y Thomas Kretschmann.

Los últimos días del imperio nazi y de su máximo líder, Adolf Hitler, contados con sobriedad, crudeza y emotividad. Una mirada distinta a un asunto por demás trillado, la Segunda Guerra Mundial, esta vez del lado derrotado. Una película sólida, tanto como la actuación de Ganz, que en la piel de Hitler brindó la actuación masculina de ese año.

King Kong (Nueva Zelanda / EE. UU. / Alemania, 2005) Dirigida por Peter Jackson, con Naomi Watts, Adrien Brody y Jack Black.

Remake del legendario original de Merian C. Cooper de 1933, y un decálogo de todo lo que debe ser el cine de aventuras y matinée. Acción sostenida e indetenible, con los efectos especiales actuales a la orden del día. Jackson aportó al género con esta obra maestra y su trilogía de El Señor de los Anillos la suficiente energía como para vivir una centuria más.

   
       

Transamerica (EE. UU., 2005) Dirigida por Duncan Tucker, con Felicity Huffman, Kevin Zegers y Graham Greene.

Un transexual a punto de cambiar definitivamente de sexo descubre la existencia de un hijo perdido, producto de su única vez con una mujer. Así comienza una extraña road movie entre estos dos personajes, en un drama para nada lacrimoso, con generosos apuntes de comedia. Huffman brindó el rol de su carrera y la mejor actuación femenina de ese año.

Más extraño que la ficción (Stranger than fiction) (EE. UU., 2006) Dirigida por Marc Foster, con Will Ferrell, Emma Thompson y Maggie Gyllenhaal.

Nuevamente Foster brinda uno de los mejores ejemplos de cine en lo que va del milenio. Un contador escucha una voz en off que irá narrando su vida, lo que lo llevará a tratar de romper las rutinas de siempre y terminar encontrando a la escritora que narra su día a día. Emocionante y divertida, incluye también la mejor actuación de Will Ferrell hasta la fecha.

Ratatouille (EE. UU., 2007) Dirigida por Brad Bird, con las voces de Patton Oswald, Ian Holm y Brian Dennehy.
Y nuevamente Brad Bird demuestra que no tiene parangón en el mundo de la animación. Una comedia divertida, efectiva y reflexiva, con apuntes acerca de la condición de cada uno, el perseguir tus sueños y hacer lo que uno cree que debe hacer. Y las ratas son ratas: ni ratoncitos amables ni nada del mundo de Disney.

Sicko (EE. UU., 2007) Dirigida por Michael Moore.
Tan tendencioso y discutible como siempre, Moore ataca en esta oportunidad al sistema de salud estadounidense con su habitual fuerza y contundencia. A lo largo del documental se muestran las terribles condiciones de dicho sistema y los increíbles costos del capitalismo desmedido. Y además hay muchas risas, quién sabe si para no llorar.

Gangster americano (American gangster) (EE. UU., 2007) Dirigida por Ridley Scout, con Denzel Washington, Russell Crowe y Armand Assante.

Con esta historia del ascenso y caída de un barón de las drogas en el Harlem de los años ‘60 y ’70, Scott, de carrera por demás irregular, entrega una joyita digna de sus mejores tiempos (sus inicios con Alien y Blade Runner). Extremadamente tensa, compleja, violenta y bien actuada, con el dúo protagónico, Washington - Crowe, sacándose chispas.

   
       

 

Página anterior
19
Página siguiente