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Sepa qué es la historieta      
       
Maytland Goyeneche (Santa Fe)      
       
02  La historieta se desarrolla      
       
la historieta nació      
       

Habíamos visto que la historieta nace en EEUU a fines del siglo XX, de la mano de la prensa. Ahora bien, ¿es realmente así? Bueno, no. La verdad es que nace en Europa, pero como ya habíamos dicho, es en el gran país del norte que obtiene su carta de ciudadanía industrial. Es por eso que la fechamos allí y de la mano del niño amarillo, alias The Yellow Kid, creación de Michael Outcault, en un diario de Joseph Pulitzer el New York World y que de entrada no era historieta propiamente dicha sino apenas un cartoon de gran tamaño (digamos que ocupaba toda la hoja) con personajes mas o menos fijos entre los cuales destacaba el niño pelado amarillo (en realidad era asiático, así que tal vez por eso lo de amarillo) que usaba camisón de dormir y esas páginas estaban plagadas de textos encerrados en cartuchos o sobre las vestimentas de los personajes hasta que un buen día se le dio por agregar el texto en un globo que apuntaba al personaje. Este procedimiento ya tenía antecedentes en ciertas ilustraciones de siglos anteriores, incluso en esas ilustraciones que hacían los monjes en los monasterios como ese de El nombre de la rosa, tal como se ve en la película, de los textos religiosos. Este procedimiento no fue utilizado por el autor, ni por otros contemporáneos, en lo sucesivo hasta pasar mucho tiempo.
¿Pero cuando nace? Cuando los avances tecnológicos estuvieron listos para que lo haga. Y al igual que el cine no pudo nacer antes por el simple hecho de que no había tecnología para que lo hiciera.
¿O sea que antes no había prensa que contuviera dibujos? Las novelas populares comenzaron a publicar dibujos hacia 1800, y continuaron haciéndolo regularmente. Pero los dibujantes, si bien trabajaron las viñetas como forma de representación seriada, no utilizaron los globos de diálogo, a pesar de lo que hubiera significado en el plano del avance de posibilidades la utilización de éstos. Hasta 1893, cuando se introduce por primera vez un suplemento cómico a color en la prensa nadie había contado con la narración ilustrada para desarrollar las historias basándose en la utilización de los ballons. Pero Las grandes tiradas recién fueron posibles hacia fin del siglo XIX en función de las modernas máquinas de impresión que permitían una impresión aceptable, y esto por no mencionar en lo que respecta a la reproducción de dibujos, grabados costosos que complicaban el proceso. Pero sí hubo, antes, dibujos en la prensa escrita, pero eran generalmente caricaturas de temática política de carácter irónico (ver Caras y caretas, primera época) contenidos en un cartoon.

   
       

cartoon, cartucho, litografías, ¿de qué estas hablando willis?

     
       

La litografía es una forma de reproducción similar al grabado (técnicamente es una forma del grabado) y que es una técnica que se utilizaba para imprimir dibujos en papel, Un tipo que fue muy famoso por sus litografías fue Toulouse-Lautrec (1864-1901) pero uno que nos concierne más es Honoré Daumier (1808-1879) que también viene del campo de las artes plásticas pero que además hacía caricaturas que también se publicaron en la prensa.

Los globos (ballons, en inglés) de los que hablamos no son esos que inflamos en los cumpleaños sino que se llaman así por su similitud formal con estos y que son esos globitos que en las historietas contienen el texto de los diálogos de los personajes. Generalmente acompañados por un pico, o delta, que es ese cosito que sale del globo y que apunta al personaje para que sepamos quién es el que está hablando.

Un cartucho no tiene similitud formal con los cartuchos de las escopetas y por norma son rectangulares y que también contienen texto y que se ubican en el extremo superior de la viñeta, o abajo, o donde uno quiera, pero el texto aquí no pertenece al diálogo de los personajes sino que suele ser algo que acompaña al dibujo, explicando algo que sucede allí y que también tiene otras utilidades, algún día volveremos sobre los cartuchos.

Las viñetas son la máxima expresión del comic. En ellas están contenidos todos los elementos de éste. Esos cuadraditos en que están divididas las hojas donde aparecen las historietas. Dentro de las viñetas aparecen los dibujos, los textos y todos los elementos que hacen a una historieta.
Ahora bien, un cartoon es una viñeta sola, sin otra que la continúe, autónoma, y también recibe el nombre de gag-panel o viñeta humorística independiente. El chiste de Fontanarrosa en la contratapa de Clarín era un cartoon, no así Mafalda, que es una comic-strip, pero no nos apresuremos que ya vamos a ver bien eso.

   
       

comic-strip

     
       

¿Pero para qué vamos a esperar si lo podemos resolver ahora?
Veamos. El cartoon o gag-panel es la forma que tenían los dibujos de aparecer en las revistas o diarios antes de que aparecieran las historietas. Luego esta forma iría evolucionando hacia otros campos. Nacen así los comics y en sus varios formatos (que no son más de tres o cuatro). Tenemos la plancha/página dominical (en inglés, Sunday), que eran las historietas que ocupaban toda una página de un periódico, tanto en la contratapa como en suplemento aparte, y que “solían” tener entre nueve y doce viñetas, y digo solían entre comillas porque la libertad creativa de que gozaron los comics en sus primeros años de vida, hasta 1930 aproximadamente, permitía a los autores a modificar a su antojo la distribución del espacio. Así es como también aparecen las topper, que no son esas zapatillas deportivas sino un agregado que se le hacía a la historieta principal con viñetas mucho más pequeñitas donde se desarrollaba una historia diferente con escasísimos recursos, una especie de serie complementaria. Krazy Kat nació en una topper de otra historieta principal del mismo autor, The Family Upstair, de George Herriman. Luego pasaría a protagonizar su propia daily strip y su plancha dominical.

Luego tenemos las daily, o daily strip, las tiras diarias. Que a diferencia de las páginas dominicales solo disponen de un espacio horizontal de cuatro a seis viñetas, aunque también pueden ser dos para ahorrarnos el trabajo de pensar mucho con qué desarrollamos una historia, porque la daily strip nace para poder desarrollar una historia de forma mas rica y variada que si disponemos solo de un panel. En este punto deberemos traer a colación al viejo amigo William Randolph Hearst, el ciudadano Kane, ¿se acuerdan?. Cuando Heartz trae a Richard Felton Outcault a su grupo (es decir, se lo saca a Pulitzer por una mejor entrada económica) le sugiere que divida en viñetas para ir desarrollando la historia. ¿Entonces se podría decir que fue Hearst el padre de la historieta? Decir, se puede, pero sería faltar a la verdad ya que el viejo ciudadano Herarst trajo la idea de Europa, donde se publicaban una serie con unos  personajes que eran dos niños que hacían maldades de todo tipo, aunque carecían, por ese entonces, de globos de diálogo. Cuando tenemos viñetas pero el texto de la historia se ubica debajo a esta forma, por mas que se parezca a un cartucho se la llama didascalia, no me pregunten porqué, pero les puede ayudar si algún día van a un programa de preguntas y respuestas. Saberlo puede ser la diferencia entre un viaje a Disneyworld o la retirada silenciosa por la puerta de atrás del canal de televisión.
   
       
¿y el desarrollo de la historieta?      
       

Si, ya va. Outcault, el tipo del pibe amarillo que también creó a Buster Brown, no fue plenamente consciente del descubrimiento del globo de diálogo, así que fue un recurso que ocasionalmente utilizaba, y sus colegas de otros comics idem, por lo que las historias de este primer tiempo siguieron adelante en la modalidad del cine mudo (después de todo el cine sería mudo hasta dentro de unos cuantos años). Y esto no era un gran estancamiento en lo que hace al desarrollo de la historieta como lenguaje, pero el avance que representaría como tal la incorporación del “sonido” a las historias sería fundamental para darle al comic un carácter de lenguaje en plena forma.

Las primeras historias que desarrollaban los comics por entonces (recordemos, estamos hablando de finales del S XIX, y apenas principio del XX) tenían carácter humorístico, y si bien en ese entonces lo que estaba de moda en el entretenimiento popular era el “vaudeville”, ya saben, ese teatro que hoy en día sería lo más parecido a un teatro de revistas cuya esencia era la ingeniosidad de los diálogos y que habría sido en cierta manera lo que también trataba Hearst de imprimirle a la sección, los dibujantes siguieron apegados a la representación pantomímica, más cerca del cine mudo que del teatro.

Y el primero que acapararía la representación del sonido y de los diálogos sería Rudolph Dirks en The Katzenjammer kids, que comienza en 1897 en el “Journal”, diario de Hearst. Si bien no podremos decir que este comic introduce de plano la utilización de los globos de diálogo, en el transcurso de la tira la utilización del recurso se iría afincando hasta convertirse en norma, con todas las posibilidades narrativas que eso brindaba a la creación de historias que estuvieran un paso más allá de la mera representación de pantomimas cómicas.

   
       
The Katzenjammer kids      
       

La historia de The Katzenjammer kids estaba basada en Max und Moritz, los niños terribles del alemán Whilhelm Busch. Hearst importó la idea para su sección color en el “New York Journal” y en diciembre de 1897 apareció la obra de Rudolph Dirks. Katzenjammer es una expresión del argot que significa literalmente “los maullidos gato” y se usaba (o se usa, no sé, confío en el que escribió el artículo que me informó, que dicho sea de paso es Mort Walter, otro historietista creador de Dailys) para describir la resaca. Hans y Fritz son dos niños que se dedican a hacer maldades todo el tiempo, por lo general contra el capitán, que era el tutor, y la madre también andaba por allí que se caracterizaba por ser demasiado indulgente con los niños. Sus nombres se hicieron sinónimo de niño rebelde (unos años después aparecería un tal Bart, pero ese pertenece a la historia de los dibujos animados) y la tira gozó de una gran popularidad. En 1912 Dirks pidió un año sabático al amigo Hearst, pero parece que éste le dijo que NO y Dirks se fue con la competencia. Ciudadano Kane querelló y la corte decidió que Hearst era propietario de los derechos, pero que Dirks podía seguir dibujando los Katzenjammer kids pero con otro título. Así fue como los mismos personajes fueron publicados simultáneamente en dos periódicos pero con diferentes títulos. Hans and Fritz se llamaba la nueva serie dibujada por el creador original, pero el nombre fue cambiado durante la primera guerra mundial por los conflictos generados con los alemanes. Así fue como se llamó The Captain and the Kids y que en castellano conociéramos como “Los sobrinos del capitán”. Hace unos cuantos años, no tanto como treinta pero sí como quince me compré una revista de oferta en una estación de ómnibus, de esas que uno se compra para pasar la espera y luego el viaje. Era una revista de muy económica impresión y traía una serie de historietas de los clásicos niños terribles. Lo que me impresionó entonces, y que me sigue impresionando ahora, es que a pesar de no ser excelsas obras del noveno arte estas historietas se hayan mantenido en la palestra y creo que aún hoy en día siguen  apareciendo en los periódicos norteamericanos. A propósito, ¿qué sería una palestra?

   
¿ya está?¿eso es todo?      
       

No!!!! Imposible, es apenas un eslabón de la cadena. En poco tiempo las historietas dieron lugar en sus páginas a creadores que venían de la ilustración en otras publicaciones, las mencionadas sátiras políticas, pero también darían cabida a verdaderos genios del comic que sin tener una historia previa desarrollada fueron capaces de generar verdaderas obras maestras. Pero los vemos la próxima clase.

(Continuará…)
     

 

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