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DanceAbility: la diversidad en movimiento      
       
Lucía Naser      
       

Entrevista con Alito Alessi (Creador de Danceability y director de Danceability International y Joint Forces Dance Company) y Florencia Martinelli (Directora Artística y Administrativa de DA en Uruguay).

   
       

Algunos meses atrás – concretamente el pasado febrero -  la explanada del Teatro Solís y sus alrededores fueron escenario de una intervención urbana realizada por un grupo de personas sin y con discapacidades. Esta presentación cerraba el curso de Formación Docente en Danceability, que llevado a cabo durante el mes de Febrero en Montevideo, ya ha formado alrededor de 300 docentes de diversas nacionalidades. La intervención se apoyó sobre composiciones coreográficas instantáneas y otras creadas previamente, abriendo en el momento de la procesión un diálogo fluido con el público. Una nube de entusiastas seguimos al grupo. Algunos – en su mayoría personas portadoras de discapacidad -  se integraron a la danza, realizando así la premisa básica de esta metodología: todos podemos bailar.

Fundada por el norteamericano Alito Alessi, DanceAbility Internacional (DAI) cuenta con núcleos en Latinoamérica, Asia, Europa, EEUU y Canadá. Su misión, enunciada en su sitio web www.danceability.com es “promover la evolución de danza de habilidades mixtas cultivando el terreno para la expresión creativa de todas las personas, sin consideración de sus habilidades, status económico, edad o raza.” A través de proyectos relacionados a la acción artística, la formación docente y la impartición de talleres, DAI busca disminuir los prejuicios respecto a la diversidad en el campo de la danza y en extensión en la sociedad.

Habituados a ver pinturas, música o literatura hechas por artistas discapacitados, en el caso de la danza – que usa el cuerpo como medio -   la diferencia es tan visible como la coreografía que se nos presenta. Este factor puede resultar shockeante a los ojos de nuestra cultura, tendiente a aislar lo “diferente”. Pero lejos de pensar en la diferencia como impedimento, Danceability entiende que es más fácil trascender el hábito y hallar nuevas formas de moverse cuando se da el encuentro de diversos cuerpos, modos de moverse y pensar. El surgimiento de compañías que trabajan integrando a su elenco personas de capacidades mixtas es notorio alrededor del mundo, citando entre las vecinas a la argentina “Danza sin límites”, o a la brasilera “Núcleo dança aberta”. En Uruguay, bajo la dirección de Lila Nudelman, hemos visto el trabajo de “Pata de Cabra”. Cada vez más festivales de todo el mundo incorporan en sus programaciones este tipo de propuesta artística. DAI cuenta desde 1979 con su propia compañía llamada “Joint Forces Dance Company’s”. El desarrollo de DA en nuestro país y en Latino America se produjo por intermedio de dos uruguayas, una nacida en 1911; Marisa Luisiardo de Leon, y otra en 1970; Florencia Martinelli (directora artística y administrativa del proyecto en Uruguay).
 
foto Lucía Naser
 
       

Nacida en 1911, Marisa dedicó su vida al trabajo con niños discapacitados. Habiéndose recibido de enfermera y estudiado danza con Martha Graham y José Limón, en 1935 le fue concedida una beca en Texas University for Women, donde estudió Educación Física y obtuvo una Licenciatura de grado en Ciencias con especialización en gimnasia correctiva para personas con discapacidades Entre 1939 y 1940, continuó con su trabajo de posgrado en Kinesiología y Fisioterapia en la Universidad de California.  Los años que siguieron fueron marcados por un tránsito por países y experiencias diversas hasta que en 1941 regresó a Uruguay, donde fundó y dirigió por un tiempo la Escuela Roosvelt, que además de desarrollar un trabajo continuado con niños con discapacidad, se constituyó como base del desarrollo de Danceability en Uruguay y América Latina. Habiendo conocido el trabajo de Alessi y forjado con él una fuerte amistad, Marisa residía en Oregon cuando supo que la escuela Roosvelt seguía en funcionamiento. Fue entonces que se propuso llevar esta metodología la escuela fundada 60 años antes. Para esto, antes de su muerte en el 2008, hizo una importante donación destinada a financiar un proyecto de 10 años a ser realizado por Alessi para el desarrollo de Danceability en América Latina, con especial énfasis en Uruguay. Además del apoyo financiero de DAI, el proyecto ha recibido apoyos locales de parte del MEC, Sodre, Teatro Solís y la Secretaría de Discapacidad de la IMM. Recientemente DA Uruguay ganó un Fondo de Incentivo del MEC, para realizar intervenciones en la salida de escuelas y liceos, por lo que próximamente esperamos ver más Danceability en acción.

En entrevista con Alessi y Martinelli, conversamos sobre los fundamentos de este método y los planes para Uruguay. Viniendo de una formación en danza y de un trabajo que inicialmente no estaba vinculado a la discapacidad, le preguntamos a Alessi sobre los motivos que le llevaron a la creación de esta metodología.

“Danceability se inició intentando crear una realidad que la danza contemporánea estaba proclamando pero no llevando a cabo realmente; danza es para todos. Se hablaba de ello pero no se realizaba. Mi compañía decidió que si íbamos a hacer lo que decíamos teníamos que realmente ver como lo hacíamos. Y lo intentamos. Queríamos realmente trabajar sobre este aspecto de la danza contemporánea, nos hacía infelices lo que resultaba ser un artista de la danza contemporánea, queríamos poner el práctica nuestros valores.¿Qué significaba ser un bailarín?, ¿qué significaba ser un artista?, ¿qué significaba ser una persona igualitaria en esta sociedad, en tu comunidad?. Intentar trabajar de ese modo. Ser un coreógrafo que realmente tome todos los elementos, integración de la información; información social, de la estructura social y la arquitectura para integrarlas. No tan solo encerrarse en un pequeño cuarto y hacer algo sino tomar esta palabra “coreógrafo” en un amplio sentido… para esto son las intervenciones urbanas, por ejemplo. Entonces, DA surgió de realmente observar todos los valores que veníamos presentando y presumiendo en el final de los 60 e inicios de los 70, los tiempos de flower power y democracia para todos e intentar manifestar eso en un modelo. De ese modelo nació Danceability que es danza para todas las personas. Y no tan solo danza para todos sino que sucediera en lugares donde todo el mundo pudiera acceder, performances realizadas en lugares donde todo el mundo pudiera verlas (…) Intentar abrir el significado de lo que es danza contemporánea. Entonces decidimos usar un modelo tal que el cuerpo creara la estética del arte, que el cuerpo creara un nuevo lenguaje totalmente inclusivo. Dejar que el cuerpo decida lo que es la belleza, no una limitada y mayoritariamente masculina visión de lo que es la belleza. La danza contemporánea, danza tradicional, danza moderna, tienen una estética en la que deciden como es algo y luego lo ponen en el cuerpo. Nosotros hacemos lo contrario, dejamos que el cuerpo nos diga; cada individuo. No un cuerpo intentando crear la sensación de conformidad en la que todo el mundo se parece a los demás. Apoyamos la individualidad, apoyamos la independencia de mentes y cuerpos. Creemos que la diversidad es el camino. Cuanto mas diverso eres más información tienes y cuanto más información tienes más educado eres. Es un efecto de  expansión ondulatoria, como una piedra en un charco de agua,  se amplifica. Entonces no somos responsables por educar a las personas, sino tan solo por brindar a las personas una experiencia”.
   
       

Aunque a menudo pensamos en los cuerpos de los bailarines como dotados de poderes supra humanos, también es posible pensar en las técnicas de danza como sistemas de lenguaje cuyos códigos implican una restricción de los movimientos para conformar cierto estilo y cualidades. Pero ¿qué sucede cuando las limitaciones no son el producto de elecciones estéticas sino de cuerpos diferentes? Esta reflexión subraya uno de los muchos preconceptos existentes no solo en la danza sino en nuestra sociedad. Al respecto de esto Alessi señala;

“Creemos que los cuerpos no son un problema en la condición en la que se encuentren. Que son lo que son. Que toda persona puede aceptarse como es y que la sociedad también puede aceptarlos. Entonces percibimos que muchas veces el problema no es verdaderamente la capacidad física o mental de los individuos sino que las personas están separadas, aisladas. Existen etiquetas, existen quienes deciden quien debe estar con quien, y vimos claramente que el problema no era intentar cambiar las condiciones físicas o mentales de la gente sino eliminar las barreras que nos separan unos a otros. Entonces el verdadero problema es el aislamiento. El foco principal de DA es intentar eliminar estas cosas que nos separan. Y lo maravilloso de eso es que en esa educación y en esa investigación lo que se reveló no fue tan solo lo que nos separa unos a otros sino lo que ha comenzado a alejar a cada uno de si mismo. Lo que comenzó a fragmentar a cada individuo en si mismo. Y esto se dio a través de la comprensión de la experiencia del momento presente. ¿Cómo crear una experiencia integrada para el ser? Cuando eso sucede, la intuición naturalmente se presenta como un elemento de sabiduría, no solo conectado a tu propia experiencia sino también a la historia y evolución de tu ADN.”

El método para trabajar integrando cuerpos diversos se basa en la identificación de “denominadores comunes”;

“El denominador común es un foco que busca identificar en cada comunidad  con la que trabajas aquello que es posible para todas las personas en un espacio determinado. Una vez que identificas lo que es posible para todos, enseñas la metodología a través del camino de lo posible. Nunca enseñas algo que no es posible para todos. Identificas el denominador común, integras la información de las habilidades que tienes, y siguiendo la metodología de DA le enseñas la misma información a todas las personas. Lo que cambia es el método bajo el que presentas la información. Lo que te da la información de qué método utilizar es el denominador común. DA no se concentra en el trabajo con discapacitados sino que el foco es cómo trabajar con todas las personas. No solo las personas que consideramos física o mentalmente discapacitadas lo son, sino que entran en esa categoría toda clase de personas que se encuentran limitadas por el modo en que se organiza la arquitectura de nuestra sociedad.  …mi creencia personal es que parte del problema que tenemos en nuestra sociedad es que las personas no saben relacionarse unas con otras, en el momento presente, honestamente y partiendo de la experiencia que cada uno tiene… el estudio de la improvisación es el de la educación del cuerpo para arribar al momento presente y estar abierto y receptivo a la experiencia. Allí tu intuición despierta y te habilita para estar más informado sobre las elecciones que deseas realizar en la relación con otras personas… es realmente bastante simple. Hola, ¿como estás? Este es quien soy ahora, ¿Quién eres tu en este momento?. ¿Qué posibilidades existen entre nosotros? ¿puedes decirme lo que quieres de mi? Y escucharé lo que tu quieres de ti mismo y de mi. Y así podremos ir a algún lugar juntos. Es muy simple. En lugar de todas las cosas que pueden interponerse”.
   

 

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